martes, 31 de mayo de 2022

Compromiso

 

La pañoleta es el simbolo del compromiso scout

Estamos en un momento de la historia donde cada día cuesta más conseguir un compromiso firme por parte de mucha gente. Las distintas obligaciones que tenemos o nos autoimponemos, el pensar siempre en lo nuestro y poco en los demás o en la naturaleza, nos hace cada día una sociedad más egoísta y menos desprendida a la hora de dar nuestro tiempo y nuestras capacidades, de manera gratuita, al servicio del bien común. Por suerte sigue habiendo gente que todavía sueña con ese mundo mejor que todos debemos construir basándonos en el principio de solidaridad y generosidad. Hace un par de fines de semana los scouts católicos del sector de Bembereke celebraron su campamento de promesas en la parroquia de Bouanri. Allí después de recibir formación, al final de la eucaristía del domingo hicieron su compromiso scout. Fue una alegría poder recibirlos y acogerlos y compartir con ellos la celebración. Para mi sorpresa, y muy agradable por cierto, hizo su promesa scout un tierno infante, el cual ya sabe lo que es decir sí con generosidad a intentar construir un mundo mejor y cuidar el entorno, pues un scout siempre ve en la naturaleza la mano de Dios. Espero que este espíritu le acompañe a lo largo de su vida y no se desanime a pesar del ambiente contrario.

martes, 3 de mayo de 2022

Sin gasoil

 

 Lo primero y aunque con un poco de retraso es desear una feliz Pascua a todos los  que seguís fielmente este blog. Que el resucitado os llene de Vida.

 Llevamos unos tres meses con un problema grave de falta de gasoil, el problema decían que era la invasión de Ucrania, y no les faltaba razón, no porque hubiese falta de crudo, sino porque habían subido los precios. Aquí el precio de venta está controlado por el estado beninés y se negaba a subir más el precio, por lo que las compañías que lo venden se negaban a comprarlo más caro de lo que podían vender. Consecuencia, o tenías algún vehículo de gasolina, o tenías que quedarte en casa. También podías ir en bici o a pie, pero eso se hacía realmente complicado. Debido a eso hemos tenido que celebrar toda la Semana Santa yendo en moto, que es de gasolina, más cansado, con más tierra en el cuerpo al final del día, pero feliz. Excepto el Viernes Santo que una tormenta nos sorprendió en medio de los pueblos. ¿Cómo volver a casa? Pues gracias a Dios el jefe de distrito tiene un coche de gasolina y nos lo presto para poder regresar, no es que estuviera en muy buen estado, pero cumplió su función con creces, no puedo nada más que agradecer su generosidad. Os preguntaréis por qué no hay gasoil y gasolina sí. Pues porque en este país la gasolina la gente la compra de contrabando de Nigeria, y no suele faltar, el gasoil es difícil encontrarlo de contrabando y si lo encuentras es arriesgado llenar el depósito pues suele venir con mucha suciedad. Parece que el suministro va volviendo poco a poco, por fin el gobierno aceptó dejar subir el precio. La pregunta ahora es si podremos circular mucho con los coches teniendo el combustible a ese precio.

jueves, 31 de marzo de 2022

Retomar viejas costumbres

 


La semana pasada volvimos a realizar el encuentro de formación de los catequistas y animadores en lengua peulh. Estaban encantados y participaron 42. Una de sus quejas era el por qué se había dejado de dar esa formación. La explicación es simple, hace cuatro años que se fue el último de los tres misioneros que se encargaban de ello, y aunque la diócesis dijera que tenía interés en seguir, no había nadie dispuesto a hacerlo. Cual es el problema, una cosa que es positiva para ellos y sus comunidades, no nos damos cuenta que revertirá luego en nuestro propio beneficio, y sólo somos capaces de mirar el esfuerzo que exige hacerlo, tanto de tiempo como económico. Y todo se para. Por suerte convencimos al obispo de la necesidad de retomar este camino, antes habíamos hablado con los compañeros que tienen esta realidad y todos tenían claro que había que hacerlo. Pero a lo hora de prepararlo, y de hacer el encuentro, no encontramos a ningún voluntario. Por suerte, Jacques Casco, cocinero de Gamia y catequista desde hace muchísimos años, ayudó las tres tardes del encuentro a dar formación y descargo un poco la labor. El obispo estaba encantado con el encuentro y prometió que no se volvería a interrumpir. Pero no es cuestión de que otro misionero lo esté haciendo, sino de tomar conciencia colectiva del bien que reporta a todos. Esto suele pasar en muchos ámbitos de la vida tanto aquí como en todas partes, todos queremos los beneficios, pero pocos están dispuestos a trabajarlos.

domingo, 27 de febrero de 2022

Vivir en paz

 

Este fin de semana acabamos de celebrar la peregrinación anual de la diócesis en el santuario de Nuestra Señora de la Paz. Siempre es necesaria la paz, la de las naciones, la de las familias y la interior de cada uno. Pero ciertamente, en los últimos tiempos y esta semana claramente, es algo que nos toca a todos el corazón. Ver como por distintos intereses, la mayoría de las veces económicos, somos capaces de comenzar conflictos bélicos, es algo espeluznante. La mayoría de la gente de esta zona no tiene ni idea de donde se encuentra Ucrania, igual que mucho europeo no sabe donde está Benín. Todos quedamos muy lejos los unos de los otros. Pero esta gente sí sabe lo que es vivir la violencia, que te arrebaten lo poco que tienes por la fuerza, e incluso vivir con miedo a causa de atentados terroristas en nombre del yihadismo, recientemente hemos sufrido varios atentados en suelo beninés. Por lo que no les cuesta nada sentirse solidarios y conmovidos por todos los conflictos que aparecen en distintas partes del mundo, y rezan con profunda confianza en el Señor, para que vuelva a instaurarse la paz. Quizá este problema global lo estamos creando entre todos, lo digo en el sentido de que si fuéramos más generosos y mirásemos menos nuestros propios intereses, a lo mejor habría más concordia en nuestro planeta. Vivamos sin violencias.

lunes, 31 de enero de 2022

Charles, un maestro

 


De las primeras personas que conocí cuando llegué a este país fue Charles Monra Mansa, mi maestro de lengua bariba, de eso ya escribí en este blog en marzo del 2011. Pero quiero hacer un homenaje a este hombre que según fui conociendo más profundamente, descubrí que era alguien a quien merecía la pena escuchar, había vivido mucho y había vencido grandes fragilidades, siempre sonriente y disponible. Estuvo alcoholizado un tiempo y logró salir sin volver a recaer nunca más, aunque eso le dejó una huella imborrable en su hígado, que al final ha terminado por llevarle junto al Padre Eterno. Nunca se avergonzó de contar su propia historia, siempre que sirviera para poder ayudar a otros que tenían el mismo problema, para intentar que cesaran con esa adicción. Era un enamorado de la vida, pues sabía que era un regalo de Dios, y así lo transmitía cada vez que tenía que dar sus catequesis, cada vez que leía la biblia en su lengua natal, cada vez que tenía que traducir las palabras de los misioneros. Siempre tenía la palabra adecuada y el ejemplo oportuno para hacer comprender nuestros conceptos a la gente sencilla de los pueblos. Fiel esposo y padre preocupado por sus siete hijos, sobre todo para que fueran gente de bien. Charles era un maestro de la vida, un maestro de la Palabra de Dios, un maestro en conservar las buenas amistades, un maestro en saber agradecer las pequeñas cosas de cada día. Su entierro y funeral fueron de una asistencia masiva y conmovedora. Hay más maestros por el mundo y debemos siempre acercarnos a ellos con el respeto que merecen, no desaprovechar las oportunidades cuando se presentan.

viernes, 31 de diciembre de 2021

Lazare

 

Hombre de mediana edad, responsable de la comunidad de Bouanri, nos podríamos preguntar por qué hablar de él. Pues porque es un ejemplo de entrega y respuesta, ha entendido el Evangelio a la primera y no se hace el remolón a la hora de arrimar el hombro.

 Como casi todos los hombres de Bouanri y del entorno, es un agricultor, con una vida bastante austera, aunque en Europa lo calificaríamos de pobre de solemnidad, aquí no es así. Tiene su choza donde dormir y consigue comer todo el año, tanto él como su familia. El agua hay que ir a buscarla al pozo y la luz comprando pilas para la linterna, aunque ya hay linternas solares lo que les reduce bastante el gasto, al ser nigerianas no son muy caras, ni de muy buena calidad tampoco.

Cuando Lazare oye que alguien necesita algo, rápidamente, vende parte de su maíz y se lo da. Cuando sabe que alguien está enfermo y no puede ir al campo, pues también se apunta el primero para ir a ayudar, todo en detrimento de sus faenas y recursos. Quién me contaba esto, me dijo que se volvió así desde que conoció a Jesús y que lo que le fata es pararse un poco y reflexionar antes de hacer ciertas cosas, pues a veces se ha encontrado que después de tanta generosidad se había quedado sin comida para él y su familia. Pero siempre ha salido adelante y luchado por sacar a su familia.

En el año que llevo en la parroquia no le he visto quejarse de nada que le haya podido ocurrir, siempre sonriente, da gusto verle pues transmite alegría. El mejor regalo que podemos hacer a este mundo demasiado triste y con tanto agobio. Para mi este hombre es un ejemplo.

Y para remate discreto, no le verás nunca ponerse por delante de los demás, siendo el responsable de la comunidad, muchas veces tengo que recordárselo, pues los hay que les gusta figurar y se ponen por delante de él. Tan discreto que he descubierto que no tengo ni una foto suya, aunque si de la comunidad, que es lo que le importa como buen responsable.

lunes, 29 de noviembre de 2021

Adicciones

 


 Iba a haber titulado este escrito como malditas adicciones, pero me he dado cuenta de que hay gente que tiene adicciones a cosas buenas y que no les hace esclavo de ellas, cosas sanas y sentimientos positivos. Sin embargo, hay demasiadas adicciones que nos esclavizan, nos destruyen como personas y nos hacen perder la dignidad. Por desgracia esto pasa en el mundo entero. Yo pensaba que entre la gente más humilde del planeta no habría tantas, pero sí las hay. El otro día tuvimos que internar a un catequista de la parroquia para ser tratado de su adicción al alcohol y los comprimidos. Cuando no tienes mucho que hacer durante la tarde, y te has pasado el día en el campo, cuando no tienes ninguna afición, ni posibilidad de entretenerte, es fácil caer en el “vamos a tomarnos algo” que suele ser un alcohol tradicional de fuerte graduación. Esto entre los hombres de estos pueblos es, con demasiada frecuencia, una costumbre instaurada. Sobre todo, los días de mercado y los domingos. Algunos saben controlar y no se aficionan mucho, pero más de los debidos no saben parar y acaban bebiendo a diario, de hecho, el alcohol es lo que ingieren desde primera hora de la mañana. Cuando les dices que tienen un problema, siempre contestan que lo tienen controlado y que lo pueden dejar cuando quieran, pero no es verdad. Aquí no hay muchos medios ni soluciones para ayudarles, y el ambiente tampoco es favorable para ello, pues de hecho a los borrachos no les dan dinero para comer, pero si para beber. Cuando fui a saludar el otro día al catequista, me lo encontré con la cabeza totalmente perdida, lo sujetaban los de la familia y acababa de tener un accidente con la moto. Estuvo a punto de llevarse por delante a los hijos pequeños de su vecino, que por supuesto estaba que trinaba. Le hice una cura de urgencia a sus pequeñas heridas e intenté poner un poco de paz con el vecino. Le dije a la gran familia que había que llevarlo al dispensario de las monjas donde intentan medicarles para tenerlos sedados y ver que podemos hacer.