lunes, 30 de diciembre de 2019

Economía familiar


Desde la diócesis este año le han querido dar un impulso a la pastoral juvenil, y con ese motivo nos han propuesto a las parroquias desarrollar un tema cada mes. En el mes de noviembre el tema a desarrollar era sobre la economía. Gracias a Dios tenemos en la parroquia un chico que ha estudiado económicas y le pedí que diera esas charlas de formación. La perspectiva desde la que las hemos hecho es hablando de una economía de base, de cada casa. Por desgracia nuestra gente vive al día, muchas veces pidiendo dinero por adelantado. Como podéis imaginar, los que prestan dinero no suelen ser almas de la caridad y buscan beneficios enormes, por lo que los paisanos, una vez recolectado todo el fruto de la tierra y después de pagar deudas, se quedan muchas veces con una mano delante y otra detrás, para empezar de nuevo a pedir préstamos que les es imposible devolver. Tampoco son muy duchos a la hora de saber prever los distintos imprevistos que puedan venir lo que aumenta su pobreza. Una manera de solucionarlo es darles un poco de formación y abrirles los ojos y el entendimiento para que sean capaces de gestionar lo poco que tienen de una manera más eficaz. No sabíamos que repercusión tendrían las charlas, pero lo cierto es que no sólo asistieron jóvenes, también la gente de más edad. Todos quedaron satisfechos y agradecidos, de hecho nos hemos visto obligados a dar esa charla en más foros, pues la gente la demanda. Que todo sirva para poder mejorar un poco la vida de esta gente, que no creo que lleguen a ser ricos, pero que cuidando un poco las cuentas de cada día podrán llegar a hacer cosas que ni se imaginan. Deseando a todos los que seguís este blog que el año que va a empezar traiga más justicia y paz a nuestro mundo.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Misioneros

Siempre que pensamos en los misioneros y en su importancia, pensamos en esa gente que ha salido de Europa o Norte América para ayudar en los países más empobrecidos de la tierra y llevar la Buena Noticia. El pasado mes de octubre hubo una convocatoria especial para recordarnos a todos, que la misión es una labor de cada bautizado. El último domingo de octubre nos juntamos las parroquias de Sinende y Fô-Bouré para meditar, rezar y celebrar nuestro ser misionero. La respuesta de la gente fue espectacular, la alegría de estar juntos, se sentirse familia, de saber que queda mucho por hacer. Ser conscientes de que hay una Buena Noticia que anunciar, y de que hay que dar testimonio de ese Amor que Dios ha sembrado en cada uno de nuestros corazones, podía sentirse durante la tarde del sábado y la mañana del domingo en el que tuvo lugar nuestra peregrinación misionera. Nuestra gente sencilla y empobrecida, entiende perfectamente que su vida tiene mucho más sentido cuando son solidarios, capaces de dar su tiempo y su vida por los otros, y también cuando son capaces de compartir los pocos recursos de que disponen. Les llena y les hace felices. Estos misioneros que hay aquí son los que nos evangelizan a los que venimos de fuera. Dios ya estaba presente en medio de estas gentes antes de nuestra llegada.

jueves, 31 de octubre de 2019

El alcohol


 Un gran problema entre muchos hombres y jóvenes de nuestra zona es la ingesta excesiva de alcohol. De hecho el alcoholismo es una realidad, por desgracia, demasiado frecuente. Podemos dar mil explicaciones al por qué de este fenómeno, falta de motivaciones, ningún entretenimiento, cuestión un poco cultural. En el caso de los jóvenes, pues los mismos motivos que en España, por hacerse el mayor al principio, pasarlo bien, desinhibirse; a lo que hay que añadir, que muchos no tienen grandes expectativas de futuro cuando salen de la universidad. El mayor problema es que no está mal visto socialmente, e incluso les hace gracia ver a los borrachillos de turno. Les dan dinero para beber, pero no se lo darían para comer.
En medio de este clima, debo decir, que gracias a Dios, hay gente que quiere salir de este problema, que se hacen conscientes de lo grave que es, y que han puesto los medios para dejar de beber. Hay dos catequistas que llevan más de un año sin probar una gota, y hace poco otro más también ha dejado la bebida; estos son ayudados por un catequista de otra parroquia que sufrió la misma adicción y que ya lleva muchos años sin probarlo.
Dos jóvenes de la parroquia, que se encontraban realmente hundidos y en una situación límite, por fin pidieron ayuda. Les hemos comprado un tratamiento a base de infusiones y otros productos naturales que venden en un centro de rehabilitación en Cotonou, y les hemos enviado a otra misión, donde los compañeros, muy amablemente, los han acogido y les están siguiendo de manera estricta para que no beban. Por supuesto, durante el tiempo que están allí, van charlando con ellos y trabajando de dónde viene el problema. Es una gran alegría para toda la parroquia.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Musa y Clementine

Hace poco tuve la alegría de casar por la Iglesia a Clementine con Musa, una boda mixta o de disparidad de cultos. Musa es musulmán y ha aceptado que su mujer se case con él por el rito católico, de hecho lo ha aceptado muy bien. Ha asistido a todas las reuniones que le hemos propuesto y acepta que Clementine eduque en la fe católica a sus hijos. Es algo que debería ser normal, aceptar a la persona que quieres con todo lo que es y cree. Pero aquí es un hecho extraordinario, sobre todo si se trata de una pareja joven. Muchas veces no es culpa del chico, sino que su familia es la que suele obligar a convertirse al islam a la chica. Por eso dimos las gracias durante la celebración a Musa, por querer y respetar las creencias de su mujer, porque seguro que esto le habrá traído más de una discusión con su familia. La comunidad estaba encantada, son pocos y este hecho les anima a ver que se pueden cambiar ciertas mentalidades. Y si valiente ha sido él, valiente ha sido ella, pues se ha mantenido firme en sus creencias, no se ha dejado influir ni amedrentar por la familia política. De hecho esta boda estaba prevista para principios de julio y la hemos acabado haciendo a primeros de septiembre. El camino no ha sido fácil, pero ha merecido la pena. Cuanto mejoraría el mundo si fuéramos capaces de anteponer el respeto y el amor al otro por encima de nuestros propios deseos.

sábado, 31 de agosto de 2019

Mientras hay vida

Cecile es una chica de 19 años que arrastra esta extraña enfermedad hace tiempo. La tripa se le llena de agua. Ya le han vaciado varias veces, y eso la hace mejorar un poco, pero luego vuelve a llenársele. Le hicimos pasar consulta con un médico francés, el cual tras consultar el caso con especialistas, nos propuso un tratamiento y dijo que si no funcionaba tocaría operarla. Es una operación delicada que tiene una mortandad en Francia entre el 20 y el 30 por ciento. Una vez más, en este caso la madre, el entorno prefirió pensar que era cosa de malos espíritus, interrumpieron el tratamiento, y empezaron a deambular de un charlatán a otro. Incluso fueron al exorcista de la diócesis, que por lo menos la envió al hospital a que la mirasen. Sólo supieron vaciarle el líquido y enviarla a casa. Después de dos meses desaparecida nos llegó la noticia de que estaba de nuevo en casa y en muy mal estado, a punto de morir. El otro día fui a verla, celebré con ella varios sacramentos, que ella recibió y celebró con mucha confianza, pues entiende perfectamente que su vida en este mundo, no parece que vaya a durar mucho. Le hice la foto principalmente para enviarla al hospital de referencia en esta zona, que es el de Tanguieta y ver si todavía podíamos hacer algo. La hermana a la que se lo envié me dijo, “mientras hay vida, siempre hay algo que se pueda hacer”. Así que si todo va bien, y la familia no vuelve a las andadas, pasado emprenderá viaje al norte a ver qué se puede hacer, por lo menos ponerle un tratamiento que reduzca su sufrimiento.

miércoles, 31 de julio de 2019

Saludarse


Hace algo más de una semana hicimos el campamento diocesano de niños. Fue bastante bien y tuvo una gran participación, rondábamos los 500 niños. Como es costumbre, al terminar, hicimos la cadena de la amistad, consiste en hacer un circulo con los brazos cruzados y dándonos las manos. Cantamos el canto de despedida, y para terminar, vas pasando por el círculo dando la mano a todos y despidiéndote uno por uno. Al final das la mano dos veces a todos. Os podéis imaginar que apretar la mano tantas veces conlleva bastante tiempo. Aquí eso no importa, los saludos en esta cultura son importantísimos, no tienen prisa a la hora de saludarse y despedirse, es costumbre en la vida diaria. Imitando lo que hacen cada día en sus pueblos, fueron a saludar por las calles y a los representantes del pueblo donde hacíamos el campamento, alcalde, reyes, imanes, pastores evangélicos, durante una mañana entera. Alguno puede pensar que es una pérdida de tiempo inútil, que se puede hacer todo más rápido. Entonces ¿dónde queda el interés por el que te has encontrado, y por los suyos? ¿No importa la persona con la que te encuentras o has compartido aunque sea dos minutos? Aquí siguen teniendo claro lo importante que es saludarse, recordarse, visitarse, acompañarse. En cuanto alguien falta de la comunidad, siempre hay alguien que irá a ver si todo está bien. ¿Cuándo perdimos esa sensibilidad en nuestra vieja Europa? ¿Por qué la perdimos? Qué bueno es “perder” el tiempo en ser cuidadoso y delicado con los demás.

domingo, 26 de mayo de 2019

Mancharse



La pasada Semana Santa, una vez más, celebrando el Jueves Santo, hice el símbolo de lavar los pies. En esta ocasión, en el primer pueblo que lo hice, acabé con la casulla sucia, con la mezcla del agua y la tierra de los pies, aquel barrillo se pegó a la vestimenta blanca de manera exagerada. Así terminé la celebración. Puede parecer poco digno, pero me hizo reflexionar de nuevo. Las apariencias, el mostrarnos limpios en la vida, en definitiva, lo superficial, en demasiadas ocasiones le damos excesiva importancia. En el día a día de la misión voy descubriendo la importancia de mancharse, de meterse en el barro de la vida, en las situaciones que huelen mal y salpican. Sólo así entiendo que se puede hacer auténtica compañía, y animar a las personas con las que convivimos y con las que compartimos nuestras ilusiones, nuestra fe, nuestra Esperanza. Pero eso no resulta fácil, ni cómodo, pues complica la vida, se sienten incomprensiones, incluso te pueden dejar de lado, aquellos que no quieren dejarse tocar por la realidad de este mundo. Últimamente, las manchas son más exigentes para ciertos misioneros, pues son de sangre, de su propia sangre. ¿Por qué? Porque no han querido abandonar a su gente, y porque les han acompañado en situaciones injustas e incluso violentas. ¿Tiene sentido? No tiene ningún sentido tanta violencia y asesinato, por parte de quien los hace. Ellos piensan que debilitarán a nuestra gente y sus esperanzadas. Pero en realidad esas manchas, las de los mártires, tienen el sentido de una vida vivida en plena alegría por la entrega, hasta dar la vida. Nadie busca ser asesinado, simplemente ser consecuente con lo que creen. Que Dios nos ayude a todos a saber mancharnos, si puede ser sólo de barro, pero ser valientes y consecuentes en todo momento. Nuestra gente se hace más fuerte a pesar de la tristeza y dureza de sus vidas, saben Quien les sostiene.

jueves, 18 de abril de 2019

impuestos y política

La semana pasada tenía una reunión en Bembereke con el jefe de los impuestos. En este país ahora han decidido cobrar por todo, incluso por los proyectos al desarrollo. Iba con todo preparado para mostrarle que no tenía sentido lo que me estaba pidiendo, y que en nuestras acciones no hay ánimo de lucro, sino más bien lo contrario, son una carga económica para la parroquia. Pero una vez más lo inesperado aconteció, y cuando me quedaba poco para llegar me encontré un árbol cortado que había caído sobre el camino. Así que tuve que llamar para anular la cita y volverme a casa. Me dijeron que estaban haciendo la recolección de la miel, y que si los apicultores veían un panal en lo alto de un árbol, que lo cortaban sin medir más las consecuencias. Que no era el único camino que habían cortado a causa de tal hecho. Al final tuve la reunión con el inspector de hacienda esta semana, y no salí muy convencido de que entendiera todo lo que le expuse, todo ello acompañado con documentos. Me dijo que lo estudiaría, pero por lo que me dicen otras personas de Iglesia, el nuevo presidente está cobrando por todo, incluso por los orfanatos. El clima político está muy tenso, el presidente ha hecho una nueva ley de partidos en la que sólo se pueden presentar a las elecciones los dos partidos que él ha creado. Esperemos que el 28 de abril, donde aquí también se celebran elecciones, haya paz y todo transcurra de una manera democrática. La Iglesia una vez más, está haciendo campaña por ello.

jueves, 28 de marzo de 2019

Salir de la ignorancia


Hace poco tiempo hicimos nuestro encuentro de las cuatro parroquias del sector. Reunimos a los responsables de caritas, los catequistas y los presidentes de todas las comunidades. Este año decidimos dar una formación un poco fuera de lo común. Pedimos a la policía republicana y a los guardas forestales que les dieran formación. Alguien me preguntó que qué tenía que ver eso con la Iglesia, que el tema no era muy eclesial. Pero nosotros creemos sinceramente que sí. Hay que ayudar a la gente a conocer sus derechos y sus deberes. Cuando has crecido en un sitio donde nadie te ha explicado las leyes de tu país, no has ido a la escuela y no conoces, incurres en delito sin saberlo. Además de todo eso, la policía de los distintos pueblos, tampoco explican nada y toman el pelo a la gente, abusando de su autoridad, si los mantienes en la ignorancia, puedes seguir aprovechándote de ellos. Estaban todos encantados con la idea, nos han agradecido estas charlas más que ningún año, siguen haciéndolo cuando vamos a los pueblos. Algunos decían “menos mal que he escuchado esto de los forestales, iba a hacer el campo en un terreno protegido y hubiese tenido serios problemas”. También tienen ahora conocimientos para poder defenderse ante los policías de sus pueblos. Y también saben que hay cosas que hacen mal y si siguen así serán sancionados. La Buena Noticia nos tiene que hacer salir de la ignorancia en todos los campos de la vida.

sábado, 16 de febrero de 2019

Encontrar una familia

Berenice entre Catherine y Rafael

Berenice es una chica de la comunidad de Siki. De familia musulmana, se convierte con dieciocho años al catolicismo, empieza a venir por la iglesia. Eso le genera grandes problemas con su padre, que la amenaza y le dice que si sigue yendo a la iglesia la echará de casa. Una vez informados, los responsables de la comunidad fueron a hablar con ese padre para hacerle comprender que la chica estaba con nosotros voluntariamente y que ya era suficientemente mayor para elegir. El padre contesta que si vuelve a pisar una vez más la iglesia, para él está muerta y que se vaya de su casa. Cuando me plantearon esta cuestión, hablé con ella y le dije que se pensara bien las cosas y las consecuencias, que si decidía seguir a Jesús que la comunidad la apoyaría. Y volvió a la iglesia, por lo que tuvo que salir de su casa. Al principio la acogió Catherine, una matrona que estaba en Siki, mientras le buscábamos un emplazamiento mejor. La enviamos al sur a un centro de formación de la Hijas del corazón de María, donde durante tres años y medio ha aprendido costura. Se ha bautizado y ha estado feliz. Pero esa formación ha terminado y le tocaba volver. A casa no podía, Catherine que ya no está en Siki, sino en otro pueblo, la ha acogido como una hija suya. Nosotros desde la misión seguimos ejerciendo el rol de padres, pues somos los que la hemos sostenido económicamente durante toda su formación. Le hemos comprado una máquina de coser y esperamos la oportunidad para ir a su casa, y enseñarles a sus padres su título de costurera. ¿Qué pasará? Pues la cosa está difícil, pero en cualquier caso Berenice ha encontrado en la Iglesia a su familia.

domingo, 20 de enero de 2019

A pesar de todo

El otro día fuimos a la comunidad de Moosi, allí como es costumbre, junto al presidente y los catequistas, le llevamos la comunión y rezamos con el antiguo presidente, ya muy debilitado por la edad y casi ciego. Esta vez fuimos con D. Ángel, obispo de Barbastro-Monzón. La historia del presidente durante estos últimos tiempos está siendo bastante dura. El año pasado perdió a un yerno por una picadura de serpiente, hace tres meses a su mujer, hace un mes a su hija que se había quedado viuda, también por una mordedura de serpiente. Y el otro día a un nieto, de unos veinte años, hijo de esa pareja fallecida. Algo que a muchos les habría sumido en una depresión e incluso en la falta de confianza en Dios. Pero este hombre, cada vez que le vamos a ver, esboza su sonrisa, está deseando nuestra visita. Y esta vez, con un obispo cercano y cariñoso, no dudó en sonreír a la vida con todas sus ganas. Gestos sencillos que hacen, que a pesar de todo, la alegría pueda volver a la vida de los que sufren, aunque sea por unos instantes. Hombre de fe y convicciones profundas este anciano presidente.