martes, 30 de junio de 2026

Acoger


 En la cultura de la gente de esta tierra, el tema de la acogida es de los más importante, el extranjero es el rey y hay que cuidarlo con mucho mimo cuando está en tu casa. Mañana comenzamos el campamento de verano de los niños de la diócesis. Este año el movimiento de los niños que se llama madeb, que no es otra cosa que los niños de la acción católica, eso sí, al estilo beninés, pues eso, que los niños vienen mañana hasta el lunes 6, y es el 50 aniversario de la presencia de este movimiento en la diócesis, por lo que se se ha preparado con mimo y esmero. La gente de la parroquia se ha movilizado activamente, limpiando el lugar, construyendo cocinas, trayendo leña para las cocinas y echando una mano en todo lo que pueden. Las mujeres se han distribuido en seis grupos de cocina para poder dar de comer a todos. La previsión este año es que podemos tener cerca de los mil participantes en el campamento. Así que estamos instalando carpas, luces y muchas cosas más. En España nos parecería una locura, con los medios que hay aquí, hacer algo parecido, pero aquí es lo normal. También hay gente que va haciendo donativos para poder ayudar a que todo vaya bien, arroz, galletas, dinero, etc. Que importante es saber acoger con cariño al que viene a nosotros.

sábado, 30 de mayo de 2026

Hechos de los "de Bouanri"

Este pasado tiempo de pascua, un buen grupo de la comunidad de Bouanri decidió ir a evangelizar al pueblo de Kassarou, pueblo de etnia gando, donde jamás se había anunciado el Evangelio de Jesús. Para ello hablaron con el delegado del pueblo y algún representante más, los cuales les dijeron que no había ningún problema para hacerlo. Fueron apoyados por un catequista gando y su mujer que son de Sisiguru, los cuales tenían que ir traduciendo todo. Al principio no hubo ningún problema, estuvieron cantando y proclamando la palabra de Dios, algunos críos y algunas mujeres (un poco a distancia) los escuchaban. Pero al salir un grupo de hombres de rezar de la mezquita, empezaron a prohibir a los niños estar allí y también a las mujeres. Los de la comunidad católica no dejaron de cantar y proclamar la Palabra de Dios, pues pensaron que, aunque fueran las piedras, alguien los oiría. Por desgracia los radicales se encuentran en todas partes, así que al ver que no se desanimaban, volvieron con palos y amenazándoles que se fueran y callaran, que no querían entender en su pueblo la Palabra de Jesús. Al ver la tensión, los católicos les dijeron que no se enfadaran que se iban, pero al ir a subirse a las motos, les empezaron a tiras piedras y palos, que por suerte no lastimaron a nadie. En el siglo XXI en muchos sitios sigue pasando lo que les ocurrió a los apóstoles y primeros cristianos, por desgracia.
 

jueves, 30 de abril de 2026

Traducción ¿traición o fidelidad?

 

Recuerdo los años de seminario en los que nos decían que había que estudiar latín y griego con el argumento de que había que saber las lenguas originales para entender los textos bien, porque toda traducción conlleva una traición al original. Según esa afirmación surge el dilema si a la hora de traducir oraciones o la biblia en las diferentes lenguas autóctonas de este país estamos traicionando el espíritu de la Buena Nueva. Tengo claro que hay que ser lo más riguroso posible a la hora de hacer este enorme trabajo, pero que es absolutamente necesario traducir las oraciones y la Palabra de Dios, pues no es traición sino fidelidad al mensaje evangélico de “id al mundo entero y anunciar la Buena Nueva”. Durante muchos años, muchos misioneros con gente local han trabajado duro para ello, en el ámbito de la lengua peulh también. Diferentes escuelas y maneras de hacerlo, pero todos con ganas de hacerlo lo mejor posible. El peulh es muy diferente según la zona donde se hable, lo cual añade más dificultad cuando buscas un resultado válido para la mayoría de la gente. Es la lengua hablada por los peulh y gando, que son muchos en esta zona de Benín. Durante años se trabajó el librito de oraciones en la parroquia de Fo-Boure, se hizo primero en francés, luego en bariba, y siempre se quedó pendiente el peulh por distintas circunstancias. Por fin y tras muchos años de esfuerzo y trabajo, hemos conseguido editar el libritro, Señor enséñanos a rezar, en esa lengua. Hemos revisado muchas veces, cambiado, sobre todo las oraciones que se habían traducido desde el bariba y no desde el francés. No es fácil encontrar alguien que hable bien el peulh y que esté bien formado en francés y que además sea católico, para poder ser fieles a las traducciones. Por si eso fuera poco, en francés también han cambiado oraciones y el misal, sobre el que estamos trabajando en la actualidad. Pero el resultado ahí está, la gente muy ilusionada, por primera vez tienen, por ejemplo, el rosario completo y actualizado. No me podía imaginar con que ilusión han acogido esta traducción.

martes, 31 de marzo de 2026

La alegría da valor

 El pasado domingo celebramos la procesión de ramos, el lector dirá que es lo normal. Aquí tenemos costumbre en la parroquia de atravesar los pueblos con la procesión, solemos ser poca gente, pues hay pocos católicos en comparación con musulmanes y religiones tradicionales. Los católicos, alegres transitan el recorrido, con sus ramos bendecidos, sonriendo y cantando. Esto lo llevamos haciendo así desde que llegué a la parroquia. Pero ahora las cosas han cambiado, el ambiente es más hostil. Los yihadistas andan por todas partes, y señalarse como cristiano podría traer complicaciones, aunque por ahora nuestra parroquia parece que se libra. Se libra de ser atacada, no de la presencia de terroristas. Pero la gente de aquí celebra su fe con alegría, con una alegría que les da fuerzas, valor, confianza. No se acobardan ante las posibles consecuencias, todo lo contrario, siguen proclamando su fe ante los vecinos que les menosprecian por ello. ¿Valientes o insensatos? Enamorados de Dios que ofrecen otra manera de vivir a sus vecinos.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Perdida y hallada en el santuario

 

El pasado fin de semana tuvimos la peregrinación diocesana de los niños. Este año tuvimos tres mil cien niños inscritos más los que no se inscriben. Cada año más niños lo cual es una mezcla de gozo, locura y preocupación. Lo normal es que cada año tengamos un montón de problemas, enfermos, heridas, etc. Pero debo decir que para la cantidad de niños que tenemos es un milagro no tener demasiados casos complicados. Cuando al final de la peregrinación, los distintos pueblos y parroquias estaban cargando en los camiones a sus niños para volver a casa, la comisión diocesana nos reunimos para hacer balance del fin de semana, analizar lo que había estado bien y lo que había que mejorar. En ese momento se acerca el responsable de mi parroquia para decirme que han perdido una niña de cinco años. ¿Cómo es posible? Pues lo raro es que no perdamos cien o doscientos, pero gracias a Dios no ocurre. Les decimos que se pongan a buscar bien y pregunten en los otros camiones. De hecho, les digo que busquen en la parroquia de N´Dali, pues tienen un pueblo que se llama Teme, igual que la parroquia de Bouanri que tiene un pueblo con el mismo nombre. Seguimos la reunión, no sin decirles que nos tengan informados. Como veo que pasa tiempo y no informan, entiendo que la han encontrado, nada más lejos de la realidad. Se han subido a su camión y se han ido a su parroquia sin la niña, y sin decir nada. Cuando yo estaba haciendo visitas para agradecer a las religiosas que han dado de comer a tanta gente, me llaman del santuario para decirme, que el catequista del Teme de la otra parroquia ha traído a la niña al santuario. Supongo que como José y María debía estar preocupado hasta el extremo, pero la verdad es que al ver como aquí se toman estas cosas con tanta calma, supongo que en algo me he contagiado, aunque no totalmente, gracias a Dios.

sábado, 31 de enero de 2026

Chatarreos, una nueva forma de esclavitud


 Por aquí deambulan tirando de unos carros hechos de chapa unos chavales que hacen a lo largo del día muchísimos kilómetros a pie. Se desplazan por diferentes pueblos. ¿Qué buscan? Hierros, aluminio y todo lo que pueda servir como chatarra. A cambio de lo que les das, según negocies, puedes encontrar un cubo de plástico, un simple bol, o un caramelo si es un niño el que les da las cosas. ¿Y qué ganan ellos? Pues poca cosa. Es una de esas nuevas formas de esclavitud que siguen existiendo en nuestro mundo. No hay ningún chaval beninés que ejerza este oficio, por muy pobres que sean. Son todo chavales que vienen de Niger, viven en condiciones infrahumanas, mal comen y después de mucho tiempo haciendo ese trabajo para su jefe beninés, les prometen ayudarles con el inicio de un pequeño negocio en su tierra, algo miserable, no vayáis a pensar en una gran tienda. No entienden el idioma de aquí, ni el francés, es complicado entenderse con ellos. Pero el lenguaje de signos es universal. Lo que sorprende, es que a pesar de la dureza de vida que supone, ellos sigan viniendo a hacerlo año tras año, lo cual me lleva a pensar en el nivel de angustia o miseria que deben vivir en sus casas para tenerse que ver abocados a esto.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Intolerancia

 

Hoy acabamos un año lleno de aconteceres interesantes para el devenir de la historia, tanto mundial como personal de cada uno. En estas fechas de comilonas y banquetes, hay que tener mucho cuidado con la intolerancia a ciertos alimentos para que a nadie le sienten mal las viandas. Yo no recordaba tanto problema a esto cuando éramos pequeños, pero supongo que los problemas estaban ahí sin detectar. De la intolerancia a la que me refiero hoy, es a la falta de respeto y aceptación de las maneras de pensar de los otros, de las maneras de creer. Esa intolerancia que sólo trae violencia y separación. Por muy increíble que parezca, hoy en día sigue habiendo demasiada gente que no respeta a los que son diferentes. El último caso lo hemos vivido ayer, un padre ha expulsado de su casa a su hijo de unos catorce años. ¿El motivo? Que quiere ser cristiano y en su casa son musulmanes. Así que el padre, contraviniendo toda lógica que nosotros podamos tener, ha dicho que no es más su hijo, y que no quiere verlo más. Por suerte en la comunidad se han organizado y ya le han acogido en una familia como uno más. Hemos intentado hablar con ese padre, pero no quiere atender a razones. Pidamos a Dios, el Dios de la Paz, que el próximo año nos de a todos la capacidad de ser más tolerantes con los que no piensan ni sienten como nosotros.