lunes, 30 de agosto de 2021

Woru Mako

 
Jacques Julia llegó a Benin en el año 66, un joven de 30 años, con ganas de transmitir toda la pasión que tenía por el Evangelio a estas buenas gentes del norte. Cinco años más, tarde, y ya han pasado 50, fundó la parroquia de Fo-Bouré, un día 15 de agosto de 1971. En la celebración nos explicó por qué eligió ese pueblo como centro de la parroquia, y nos dijo que fue porque es el lugar donde con más entusiasmo le acogieron. El rey que había en aquella época, de la familia de los mako, le dijo, tu eres mi hijo, el primero, de ahí el nombre de Woru, que es como llaman al primer hijo varón los bariba, y le ofrecieron todo el terreno que el quisiera para establecerse entre ellos y hablarles de esa nueva religión que les traía. Nos dijo que ha sido feliz durante todo su ministerio, pero que los 16 años que pasó en la parroquia de Fo-Boure quizá fueron los más bonitos para su recuerdo. En aquella época estar por estas tierras era una auténtica aventura, mucho mayor que ahora, eran gente valiente y sobre todo con una gran vocación. Las historias que puede contar son interminables, pero me quedo con la de que una de las tantas veces que se le rompió el dos caballos, en el pueblo donde se le estropeó, todos hicieron una colecta y le ayudaron para la reparación del coche, pues no era el coche del sacerdote, sino el de toda la comunidad, pues con él realizaba todas las labores sociales que se puedan imaginar para todas aquellas gentes. A sus 85 años está fundando su tercera parroquia un poco más al norte. Que Dios le siga dando fuerzas para hacer tan buena labor como hasta ahora.