Este
pasado tiempo de pascua, un buen grupo de la comunidad de Bouanri decidió ir a
evangelizar al pueblo de Kassarou, pueblo de etnia gando, donde jamás se había
anunciado el Evangelio de Jesús. Para ello hablaron con el delegado del pueblo
y algún representante más, los cuales les dijeron que no había ningún problema
para hacerlo. Fueron apoyados por un catequista gando y su mujer que son de
Sisiguru, los cuales tenían que ir traduciendo todo. Al principio no hubo
ningún problema, estuvieron cantando y proclamando la palabra de Dios, algunos
críos y algunas mujeres (un poco a distancia) los escuchaban. Pero al salir un
grupo de hombres de rezar de la mezquita, empezaron a prohibir a los niños
estar allí y también a las mujeres. Los de la comunidad católica no dejaron de
cantar y proclamar la Palabra de Dios, pues pensaron que, aunque fueran las
piedras, alguien los oiría. Por desgracia los radicales se encuentran en todas
partes, así que al ver que no se desanimaban, volvieron con palos y
amenazándoles que se fueran y callaran, que no querían entender en su pueblo la
Palabra de Jesús. Al ver la tensión, los católicos les dijeron que no se enfadaran
que se iban, pero al ir a subirse a las motos, les empezaron a tiras piedras y
palos, que por suerte no lastimaron a nadie. En el siglo XXI en muchos sitios
sigue pasando lo que les ocurrió a los apóstoles y primeros cristianos, por
desgracia.
sábado, 30 de mayo de 2026
jueves, 30 de abril de 2026
Traducción ¿traición o fidelidad?
Recuerdo los años de seminario en los que nos decían que
había que estudiar latín y griego con el argumento de que había que saber las
lenguas originales para entender los textos bien, porque toda traducción
conlleva una traición al original. Según esa afirmación surge el dilema si a la
hora de traducir oraciones o la biblia en las diferentes lenguas autóctonas de este
país estamos traicionando el espíritu de la Buena Nueva. Tengo claro que hay
que ser lo más riguroso posible a la hora de hacer este enorme trabajo, pero
que es absolutamente necesario traducir las oraciones y la Palabra de Dios,
pues no es traición sino fidelidad al mensaje evangélico de “id al mundo entero
y anunciar la Buena Nueva”. Durante muchos años, muchos misioneros con gente
local han trabajado duro para ello, en el ámbito de la lengua peulh también. Diferentes
escuelas y maneras de hacerlo, pero todos con ganas de hacerlo lo mejor
posible. El peulh es muy diferente según la zona donde se hable, lo cual añade
más dificultad cuando buscas un resultado válido para la mayoría de la gente. Es
la lengua hablada por los peulh y gando, que son muchos en esta zona de Benín.
Durante años se trabajó el librito de oraciones en la parroquia de Fo-Boure, se
hizo primero en francés, luego en bariba, y siempre se quedó pendiente el peulh
por distintas circunstancias. Por fin y tras muchos años de esfuerzo y trabajo,
hemos conseguido editar el libritro, Señor enséñanos a rezar, en esa lengua.
Hemos revisado muchas veces, cambiado, sobre todo las oraciones que se habían
traducido desde el bariba y no desde el francés. No es fácil encontrar alguien
que hable bien el peulh y que esté bien formado en francés y que además sea
católico, para poder ser fieles a las traducciones. Por si eso fuera poco, en francés
también han cambiado oraciones y el misal, sobre el que estamos trabajando en
la actualidad. Pero el resultado ahí está, la gente muy ilusionada, por primera
vez tienen, por ejemplo, el rosario completo y actualizado. No me podía imaginar
con que ilusión han acogido esta traducción.
martes, 31 de marzo de 2026
La alegría da valor
El pasado domingo celebramos la procesión de ramos, el lector
dirá que es lo normal. Aquí tenemos costumbre en la parroquia de atravesar los
pueblos con la procesión, solemos ser poca gente, pues hay pocos católicos en
comparación con musulmanes y religiones tradicionales. Los católicos, alegres transitan
el recorrido, con sus ramos bendecidos, sonriendo y cantando. Esto lo llevamos
haciendo así desde que llegué a la parroquia. Pero ahora las cosas han cambiado,
el ambiente es más hostil. Los yihadistas andan por todas partes, y señalarse
como cristiano podría traer complicaciones, aunque por ahora nuestra parroquia
parece que se libra. Se libra de ser atacada, no de la presencia de
terroristas. Pero la gente de aquí celebra su fe con alegría, con una alegría
que les da fuerzas, valor, confianza. No se acobardan ante las posibles
consecuencias, todo lo contrario, siguen proclamando su fe ante los vecinos que
les menosprecian por ello. ¿Valientes o insensatos? Enamorados de Dios que
ofrecen otra manera de vivir a sus vecinos.
miércoles, 25 de febrero de 2026
Perdida y hallada en el santuario
El pasado fin de semana tuvimos la peregrinación diocesana de los niños. Este año tuvimos tres mil cien niños inscritos más los que no se inscriben. Cada año más niños lo cual es una mezcla de gozo, locura y preocupación. Lo normal es que cada año tengamos un montón de problemas, enfermos, heridas, etc. Pero debo decir que para la cantidad de niños que tenemos es un milagro no tener demasiados casos complicados. Cuando al final de la peregrinación, los distintos pueblos y parroquias estaban cargando en los camiones a sus niños para volver a casa, la comisión diocesana nos reunimos para hacer balance del fin de semana, analizar lo que había estado bien y lo que había que mejorar. En ese momento se acerca el responsable de mi parroquia para decirme que han perdido una niña de cinco años. ¿Cómo es posible? Pues lo raro es que no perdamos cien o doscientos, pero gracias a Dios no ocurre. Les decimos que se pongan a buscar bien y pregunten en los otros camiones. De hecho, les digo que busquen en la parroquia de N´Dali, pues tienen un pueblo que se llama Teme, igual que la parroquia de Bouanri que tiene un pueblo con el mismo nombre. Seguimos la reunión, no sin decirles que nos tengan informados. Como veo que pasa tiempo y no informan, entiendo que la han encontrado, nada más lejos de la realidad. Se han subido a su camión y se han ido a su parroquia sin la niña, y sin decir nada. Cuando yo estaba haciendo visitas para agradecer a las religiosas que han dado de comer a tanta gente, me llaman del santuario para decirme, que el catequista del Teme de la otra parroquia ha traído a la niña al santuario. Supongo que como José y María debía estar preocupado hasta el extremo, pero la verdad es que al ver como aquí se toman estas cosas con tanta calma, supongo que en algo me he contagiado, aunque no totalmente, gracias a Dios.
sábado, 31 de enero de 2026
Chatarreos, una nueva forma de esclavitud
Por aquí deambulan tirando de unos carros hechos de chapa unos chavales que hacen a lo largo del día muchísimos kilómetros a pie. Se desplazan por diferentes pueblos. ¿Qué buscan? Hierros, aluminio y todo lo que pueda servir como chatarra. A cambio de lo que les das, según negocies, puedes encontrar un cubo de plástico, un simple bol, o un caramelo si es un niño el que les da las cosas. ¿Y qué ganan ellos? Pues poca cosa. Es una de esas nuevas formas de esclavitud que siguen existiendo en nuestro mundo. No hay ningún chaval beninés que ejerza este oficio, por muy pobres que sean. Son todo chavales que vienen de Niger, viven en condiciones infrahumanas, mal comen y después de mucho tiempo haciendo ese trabajo para su jefe beninés, les prometen ayudarles con el inicio de un pequeño negocio en su tierra, algo miserable, no vayáis a pensar en una gran tienda. No entienden el idioma de aquí, ni el francés, es complicado entenderse con ellos. Pero el lenguaje de signos es universal. Lo que sorprende, es que a pesar de la dureza de vida que supone, ellos sigan viniendo a hacerlo año tras año, lo cual me lleva a pensar en el nivel de angustia o miseria que deben vivir en sus casas para tenerse que ver abocados a esto.
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