martes, 31 de marzo de 2026

La alegría da valor

 El pasado domingo celebramos la procesión de ramos, el lector dirá que es lo normal. Aquí tenemos costumbre en la parroquia de atravesar los pueblos con la procesión, solemos ser poca gente, pues hay pocos católicos en comparación con musulmanes y religiones tradicionales. Los católicos, alegres transitan el recorrido, con sus ramos bendecidos, sonriendo y cantando. Esto lo llevamos haciendo así desde que llegué a la parroquia. Pero ahora las cosas han cambiado, el ambiente es más hostil. Los yihadistas andan por todas partes, y señalarse como cristiano podría traer complicaciones, aunque por ahora nuestra parroquia parece que se libra. Se libra de ser atacada, no de la presencia de terroristas. Pero la gente de aquí celebra su fe con alegría, con una alegría que les da fuerzas, valor, confianza. No se acobardan ante las posibles consecuencias, todo lo contrario, siguen proclamando su fe ante los vecinos que les menosprecian por ello. ¿Valientes o insensatos? Enamorados de Dios que ofrecen otra manera de vivir a sus vecinos.