sábado, 24 de octubre de 2015

Divide y vencerás

 
depositando las reliquias de santos de la Iglesia en el altar
La semana pasada se hizo efectiva la división en dos de nuestra parroquia, ahora la parroquia de Fo-Boure cubre solamente la mitad del territorio que cubría, pues el resto lo cubre la nueva parroquia de Jesús Buen Pastor de Sinende. Esto sin lugar a dudas es una gran noticia, pues nos permitirá, al tener menos kilómetros y comunidades, atender con más tiempo y dedicación a la porción del pueblo de Dios que nos queda. Es importante poder ganar en calidad con lo que se hace. El que mucho abarca poco aprieta. Es una buena ocasión para agradecer de corazón a todos los que durante cuarenta y cuatro años han atendido con denuedo el trabajo pastoral y social de la parroquia de Fo-Boure, los frutos son claros, tenemos una nueva parroquia y con sacerdote local, por lo que los esfuerzos de estos largos años no han caído en balde. Dividirse para hacer el Bien y perseguir lo bueno, es lo correcto. Pero dividir para que gane el Mal, eso es lo que es un verdadero problema. Seguro que esta nueva situación será para el bien de todos.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Vanidad versus humildad


El pasado domingo se juntaron los jóvenes de la comunidad de Fo-Boure para hacer un día de encuentro y reflexión, sí sí, he dicho reflexión. Además de bailar, jugar, comer, charlar, también tuvieron un pequeño espacio donde estuvieron pensando cómo debían actuar en el día a día, qué debían cambiar y mejorar para poder transformar su realidad. Escuché propuestas realmente interesantes. El tema de la reflexión era la vanidad, cogida de un texto del Eclesiastés 11,8-10. Un tema interesante también para la edad madura. ¿En qué cosas ponemos nuestro orgullo y nuestras alegrías? La conclusión fue que una vida es grande, cuando en el pensamiento están antes los demás que uno mismo. Para lo cual una de las cosas que tiene que cambiar en nuestros corazones es la capacidad de compartir. Goldwin, un chico nigeriano que vive aquí, les regalo bastantes latas de refrescos, galletas y dulces, todos estaban sorprendidos y agradecidos. Fue un testimonio claro del camino que todos nosotros debemos tomar, compartir lo que tenemos y lo que somos nos engrandece a todos. Vanagloriarse es absurdo, aunque se reciba el reconocimiento temporal, sólo la  humildad puede llevar al camino del reconocimiento permanente, aunque uno no se entere de ello.

martes, 15 de septiembre de 2015

Conjugar tradición y modernidad


Ayer lunes tuvimos la fiesta en Kosia, al finalizar la celebración, como es normal, los jóvenes bailaban y cantaban, tocaban los tambores, y disfrutaban con sus tradiciones. Al lado de ellos había otro grupo que escuchaba música por los altavoces y también bailaba. Lo cierto es que todos se lo estaban pasando en grande, la alegría del día de fiesta se notaba en el ambiente. A lo mejor porque ese día no tuvieron que ir al campo a trabajar. Muchas veces centramos nuestros debates en si hay que seguir las tradiciones o dejar paso a la modernidad. Bien cierto es que dejar morir las tradiciones da pena, pero no dejar paso a nuevas tendencias también es un empobrecimiento. El caso es que ayer pude comprobar que lo importante es disfrutar con lo que se hace, saber conjugarlo y convivir en armonía. No veo que tengamos que buscar conflictos donde no los hay, eso sólo ocurre cuando se quiere imponer un gusto u opinión a los demás. Cuando existe la posibilidad de conjugar las cosas, el enriquecimiento para todos es incuestionable. A todo esto hay que añadir que las ancianas, mientras comían sentadicas en sus bancos, miraban con aire de satisfacción la escena en su conjunto. “¡Ay si nos hubieran dejado hacer a nosotras esto en nuestros tiempos!”

miércoles, 26 de agosto de 2015

Curar heridas

Por tercer año consecutivo nos acompaña en la misión, durante unos cuantos meses, Angelines. Esta matrona jubilada que salva la vida de muchos niños y sus madres en los partos de la maternidad del pueblo. Cada vez que viene aumentan las consultas y curas de todo tipo en la misión. Quemaduras, dolores, heridas. La gente está encantada con el trato que les da, no sólo profesional, sino con el cariño con que lo hace. Les cuesta un poco comprender que las heridas y dolencias no se curan en la primera visita y que hay que seguir unas pautas para poder sanar. Los que son fieles, que por desgracia no son todos, consiguen salir sanos, hasta los casos más extremos. Por desgracia, hay heridas y dolencias que no son físicas, sino afectivas y propias de la vida. Situaciones muy duras que les toca vivir. ¡Qué difícil es acompañar estos casos! Pero aunque el tratamiento de choque sea doloroso en primera instancia, igual que ocurre cuando visitan a Angelines, el que consigue aguantar, muy probablemente acaba sanando y mirando la vida con esperanza. Todos padecemos sufrimientos de este tipo en la vida, lo importante es dejarnos acompañar y aconsejar.

viernes, 14 de agosto de 2015

Conseguir un sueño

Abraham ha sido ordenado sacerdote el pasado sábado. Cuando llegó a la parroquia hace veinte años, siendo un adolescente, acababa de terminar la escuela coránica. Al conocer la comunidad católica de Gesubaani quiso hacerse católico, y más aun, casi desde el principio dijo que quería ser sacerdote. Sus padres al enterarse de la noticia, le pegaron una paliza, le prohibieron la entrada a su casa y no le hablaron más. El tuvo que empezar con los cursos infantiles del colegio. Luego tuvo que estudiar el instituto en Cotonou, donde por las noches para sobrevivir hacía de taxi-moto. Un problemilla con el obispo de la diócesis le hizo volver a su diócesis de origen, donde ha sido ordenado. La ayuda de la parroquia de Fo-Boure y de alguna familia en especial le ha animado siempre. Su padre murió el año pasado sin hablarle, pero su madre ha estado en la ordenación y en un rito muy bonito se lo ha entregado al obispo. Abraham ha conseguido su sueño, ser sacerdote y sobre todo que su familia lo acepte con alegría, aunque sean musulmanes. El sueño de Abraham, como el de mucha gente, es conseguir la paz y el diálogo entre la gente de distintas razas y religiones. Esperemos poder conseguir ese sueño entre todos.

martes, 28 de julio de 2015

¿Malas noticias?

La lluvia parece que empieza a hacer presencia en esta época, lo cual hace que los caminos empiecen a estropearse y que la circulación por ellos sea cada vez más penosa. El sufrimiento de los baches que produce el agua, las tierras rojizas que provocan que el coche se deslice por momentos como si de hielo se trata, todo eso hace padecer al conductor y a su espalda. Pero por muy sorprendente que pueda parecer, la mala noticia no es que se empiecen a estropear los caminos ahora, sino que no estén estropeados por la lluvia desde hace un mes y medio. La falta de agua en la sesión de lluvias no es una cuestión de mercado de valores, donde se pueden perder unos millones en ganancias, sino una cuestión de subsistencia para el año que viene. Si la lluvia no cae como debe, no habrá cosechas abundantes que recoger, o simplemente no habrá cosechas. Eso supone que el año que viene habrá hambre por toda la zona y pocas maneras de poder solventar el problema. Eso sí que es una mala noticia. Al fin y al cabo, los caminos estropeados por la lluvia acaban siendo una bendición del cielo. Ya se sabe que nunca llueve a gusto de todos, pero lo importante es que llueva para el que más lo necesita, los demás podemos sacrificarnos un poco.

viernes, 17 de julio de 2015

Engancharse

En esta vida uno puede quedarse enganchando a cosas totalmente perniciosas para la salud tanto mental, como física o espiritual, no es necesario enumerar ejemplos. Pero también uno puede engancharse a cosas y gentes que te aportan buena salud, tanto física, como mental y espiritual. He pasado cuatro días con chavales y responsables del movimiento de los niños. Se han formado, se han enganchado al compromiso de hacer de estos niños la buena gente del mañana. No es fácil, en un medio hostil, educar en una serie de valores que están perdidos, la honestidad, la entrega desinteresada, una buena relación con Dios, vivir saludablemente. Cuando esto hay que hacerlo con chavales cuyo entorno les muestra lo contrario, con chavales que están acostumbrados a hacer cosas indebidas para poder llevarse algo a la boca, la tarea es mucho más complicada. Pero educar en los valores del Evangelio es adictivo, poder anunciar a tus pequeños que su vida merece la pena y que tienen que luchar no sólo por sobrevivir, sino por transformar su realidad, eso es algo que realmente te engancha. ¿Quién puede no engancharse a un Amor auténtico?