miércoles, 18 de enero de 2017

Robos

Gilbert desenvainando soja
 Últimamente, y por desgracia, estamos sufriendo una ola de robos. El mismo día de Noche Buena nos forzaron todas las puertas de la misión, por suerte no consiguieron robar nada. Pero aunque eso parezca grave, lo que realmente es preocupante es lo que le está ocurriendo a los campesinos con los que vivimos. Siempre ha habido pequeños robos y la gente sufría por eso. Pero en la actualidad nos dicen que la cuestión empieza a ser de calado. El número de robos está aumentando y a unas cuantas personas les han quitado todos los sacos de cereales que tenían en el campo. Sacos que habían cosechado gracias al esfuerzo de toda la familia durante la sesión de lluvias. Sacos con los que tenían que sobrevivir a lo largo de todo el año, hasta que la nueva sesión de lluvias, que comienza en el mes de junio, les vuelva a dar la posibilidad de sembrar y poder cosechar a partir del mes de septiembre. También les roban los cuatro carneros que tienen, las gallinas, etc. La gente está cansada, ya no saben qué hacer. Se están planteando dejar los pueblos e ir a vivir al campo continuamente, pues les roban hasta los ñames (tubérculos) que tienen ya enterrados para la siguiente cosecha. A perro flaco todo son pulgas, dice sabiamente un refrán español. Esperemos que aparte de todos los abusos que sufren por parte de las autoridades, desaparezcan también todos estos amigos de lo ajeno. Por suerte, aunque les quitasen la vida, nos les podrán quitar la fe.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Cuento de Navidad

Recuerdo perfectamente que por estas fechas siempre veíamos alguna versión de este cuento. Un viejo rico, avaro. Se había vuelto huraño y desconfiado a causa  de su riqueza y avaricia. A través de tres sueños acaba convirtiéndose y cambiando su corazón. Por desgracia hay demasiada gente en el mundo así, y no tienen ninguna visita nocturna que les haga cambiar. Pero el otro día bautizamos a un niño, se llama Fernando, no tiene más que quince meses, un niño rechazado por su familia, lo que aquí llaman un niño brujo. ¿Por qué no está muerto? Pues porque conocían a Madeleine, una de nuestras catequistas gando de Siki. Ella tiene un niño de la misma edad. La llamaron y ella se lo quedó, se puso a amamantar a este niño junto al suyo, al final no tenía suficiente leche para los dos y ha acabado en el centro de renutrición infantil con los dos niños. Os puedo asegurar que la situación económica de Madeleine y su marido es de miseria, se les ha caído la casa con las lluvias y no tienen dinero para reconstruirla. Pero cuando se le planteó la cuestión de acoger a ese niño, lo tuvo claro, “es un hijo de Dios y no lo podemos abandonar”. No tiene miedo como el resto, se sabe protegida por el Niño que nos ha nacido, vive una Navidad constante y la vive en la miseria, como lo hizo el Hijo de María. Tuvimos hasta que darle algún trajecito digno para poder bautizar a la criatura, pues no tenía ni para eso. Que gozada vivir la Navidad junto a gente como Madeleine. Feliz Navidad a todos.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Preparar la Navidad

Cuando a finales de noviembre me volví de España, las calles ya estaban iluminadas, las tiendas llenas de luces y cosas que comprar. En la televisión había anuncios que mencionaban la Navidad pero cuyo destino era únicamente vender y vender. Ya se intuían días de gastos y comilonas. Al llegar aquí todo seguía igual, ni adornos, ni luces, pero con la ilusión de prepararse bien para la Navidad. Ya había empezado el adviento y se nota en el ambiente de la gente de las comunidades, confesiones, oraciones por los enfermos, reuniones con los padres que quieren bautizar a sus hijos. Y también hay que decirlo, algún paño con motivo navideño para hacerse alguna ropa nueva para la fiesta. Eso si los que dispongan de unos diez euros para poderse hacer el traje completo. Los motivos navideños no son otros que el Niño Jesús o la familia de Nazareth, no comprenderían ninguna otra decoración de las que usamos por España. El día 24 todos los jóvenes estarán limpiando la Iglesia, instalando el Belén y poniendo alguna decoración por la Iglesia. Esa noche bautizaremos a los niños menores de cuatro años. Todo un acontecimiento que pasa desapercibido para la mayoría de la población que no es cristiana. Os aseguro que los de la comunidad se encargarán de transmitir el sentido profundo de la Navidad con alegría, cantos, cosas compartidas. Los críos y los jóvenes llevan días preparando teatros, cantos y bailes para festejar la tarde del 25. Una buena preparación nos lleva a vivir una buena fiesta.

sábado, 22 de octubre de 2016

Tan cerca y tan lejos

Fernando el primero por la izquierda
 Una de las cosas que siempre se me hacen más difíciles de ser misionero es el día que abrazas y te despides de la gente querida. La distancia es larga, en recorrido y en días de volver a verse. Siempre está esa sensación extraña de saber si es la última vez que abrazarás a ciertas personas, con la manía de creer que serán los más mayores los que a lo mejor no volverás a ver. La muerte la vemos tan lejos y está tan cerca. Esta mañana he recibido la dolorosa noticia de que mi cuñado Fernando ha tenido un infarto, nada más y nada menos que en Laos. Ya no está entre nosotros físicamente, pero siempre estará con nosotros, porque nos dejó todo su amor y cariño y eso no se borra. ¡Cuánto echo de menos no poder estar junto a mi hermana y sobrinos para abrazarles y darles todo mi cariño y apoyo! Pero eso es parte de la vida de un misionero. Tengo la gran suerte de tener mucha gente detrás de mi y poder viajar lo antes posible para reencontrarme con ellos y poder llorar juntos su pérdida. Hay que vivir intensamente cada relación, que no se nos quede nada en el tintero, sólo así viviremos muy cerca del corazón de la gente querida, a pesar de que estemos lejos en la distancia. En la jazz band del cielo se ha incorporado un excelente saxofonista, que siga sonando esa música celestial.

martes, 16 de agosto de 2016

Dura decisión

 El otro día se acercó a la misión la abuela de un niño que había nacido prematuramente. Por desgracia con una malformación llamada eventración. Dicha malformación, en los países ricos, se suele detectar en las ecografías y cuando los niños nacen, el equipo de cirujanos está preparado para operarle y volver a meter todos los intestinos en su sitio. Pero aquí las cosas no funcionan así. Lo primero es que en el hospital donde le hicieron la cesárea a su madre, les dijeron que era una fístula. Eso sí, les dijeron que tenían que llevar al niño al hospital de Tanguieta urgentemente. Hasta el día siguiente no encontraron una moto para coger al recién nacido y volvieron a casa. Cuando nosotros le vimos, lo primero que hicimos fue llamar a la hermana encargada de prematuros del hospital. “Hermana, ¿merece la pena que llevemos al niño hasta allí?” La contestación fue escalofriante. “Podéis enviarlo pero no se va a salvar, probablemente morirá en el viaje”. Decirle a una mujer que todo lo que podemos hacer por esa criatura recién nacida es esperar, resulta duro. Sobre todo resulta duro para los que sabemos que en nuestra tierra ese niño viviría sin más problemas. La mujer, con dolor, dijo que si no se podía salvar, que entonces guardaba el dinero para poder sacar a su hija del hospital. Junto a los de cáritas de la parroquia le dijimos que la ayudaríamos, pero eso no me quitó de la cabeza durante la noche lo injusta que resulta la muerte de esa criatura.

sábado, 30 de julio de 2016

Reuniones de jóvenes

 Durante todo el año los jóvenes de las dos comunidades más grandes se han estado reuniendo cada viernes. Un viernes por separado cada uno en su pueblo, y el otro les llevo en coche y los junto a todos en uno de los dos pueblos. Ahora en tiempo de vacaciones escolares el número de participantes ha aumentado, pues todos los que están estudiando fuera, al estar en su casa ayudando a las labores del campo familiar, pueden asistir. Ayer estaríamos cerca de ochenta, no tantos como en Cracovia, pero no estuvo mal. Los jóvenes tienen ganas de comprender, de descubrir y de saber los por qué de las cosas. Viven intensamente cada pequeño detalle y todas las dificultades y alegrías de la vida. Aquí no es diferente, pero si son diferentes las vivencias y las maneras de afrontarlas. También se plantean de manera muy seria que cuando se equivocan, deben seguir lo que el Evangelio les dice, y viven con preocupación lo difícil que les resulta hacerlo. Ya les digo que seguir el Evangelio no es fácil, que hay que ser valientes y tomar opciones muy comprometidas. Que en su entorno no van a entender que actúen conforme a esos valores y que se van a reír de ellos. Pero eso no les amedranta. Aun así ser fieles en todo momento no es labor sencilla, y reconocen sus errores. La pregunta que me hicieron ayer es ¿cómo podían ayudar a los amigos que habían extraviado su camino? Pregunta que les pedí que reflexionaran entre ellos el próximo día.

viernes, 15 de julio de 2016

Hablar bien del trabajo

 Estamos en época de lluvias, que no acaban de caer como debieran, pero poco a poco van dejándose sentir. Tiempo de trabajo fuerte para poder comer luego el resto del año. Hay que ir al campo a hacer las labores oportunas, para poder sembrar y al final poder recolectar. Nuestra gente nos pidió que recuperáramos la tradición de bendecir todo ese trabajo, lo que siempre se dijo bendecir los campos. Para ello aportan cruces a la iglesia e incluso simientes, hacemos una oración que habla del trabajo de los agricultores y posteriormente bendecimos con agua todo ello. Luego plantan las cruces en los campos donde cultivan, lo cual les recuerda durante su duro trabajo en Quien tienen que confiar y a Quien tienen que dar las gracias por el don de la lluvia y de tener salud por poder trabajar y poder comer. Actitud agradecida a Dios de esta gente en todo momento. Yo supongo que muchos nos quejaríamos de tener que hacerlo todo a mano, como única herramienta la azada, caminando horas para llegar al campo y sin muchos recursos para poder abonar, o tratar los campos para proteger la producción. Bendecir viene de hablar bien, estoy seguro que Dios bendice a esta gente por su esfuerzo y su actitud positiva.