jueves, 16 de febrero de 2017

Bendita pobreza

El fin de semana pasado estuvimos en la primera peregrinación, sólo de niños, organizada por la diócesis, en el santuario de Nuestra Señora de la Paz. Esta nueva iniciativa hizo que se doblase el número de niños respecto a otras peregrinaciones, tuvimos más de dos mil seiscientos niños. A parte de decir que fue agotador, por su intensidad y animación, debo remarcar que sigue sorprendiéndome gratamente el ver como estos chavales se movilizan para pasar dos días juntos. Como llegan en camiones y furgonetas, donde van de pié y pasan bajo el duro sol un par de horas o tres. Pero no es para jugar al fútbol o cualquier otro tipo de competición como las que hay en España. Están deseando juntarse para compartir su fe, sus cantos y bailes a Dios, para poder rezar juntos y sentir que no están solos o en minoría como les pasa en sus pueblos. No tienen ninguna pereza a la hora de asistir a la catequesis, o de rezar delante del Santísimo, y como no, de rezar el rosario por el pueblo comiendo una cantidad de polvo que se te mete en los pulmones y no te deja casi respirar. Adoran la fiesta y pasárselo bien, pero no se olvidan de lo esencial que es compartir lo más profundo y serio que tienen en sus vidas, la fe. Alguno podrá decirme que es porque tienen pocas opciones, y tampoco tienen otro tipo de distracciones, entonces no me queda otra cosa que responder, bendita pobreza.

jueves, 2 de febrero de 2017

Jóvenes desinteresados

 El sábado pasado tuve la alegría de ver como los jóvenes de la parroquia llegaron a la misión para limpiarla y adecentarla. No era la primera vez que lo hacían, pero hace bastante tiempo que esto no ocurría si no era por motivo de una reunión o fiesta. Pregunté a qué se debía el retomar esta acción. Me dijeron que habían decidido que por lo menos una vez al mes, tenían que hacer este servicio a la comunidad, y que limpiarían el entorno de la misión y también de la iglesia. Lo hicieron a conciencia y se reunió un grupo grande. Entre ellos los había de todas las edades y condiciones. También Romaric, un chaval con una discapacidad en una pierna y que tiene que andar con una muleta, estaba allí barriendo y recogiendo. El pasado martes celebramos D. Bosco, santo que dedicó su vida a los jóvenes y nos pidió que los tratásemos con cariño y paciencia. Aunque no se puede negar que nos dan disgustos, también se ve que tienen un corazón grande y desinteresado en muchas ocasiones.

miércoles, 18 de enero de 2017

Robos

Gilbert desenvainando soja
 Últimamente, y por desgracia, estamos sufriendo una ola de robos. El mismo día de Noche Buena nos forzaron todas las puertas de la misión, por suerte no consiguieron robar nada. Pero aunque eso parezca grave, lo que realmente es preocupante es lo que le está ocurriendo a los campesinos con los que vivimos. Siempre ha habido pequeños robos y la gente sufría por eso. Pero en la actualidad nos dicen que la cuestión empieza a ser de calado. El número de robos está aumentando y a unas cuantas personas les han quitado todos los sacos de cereales que tenían en el campo. Sacos que habían cosechado gracias al esfuerzo de toda la familia durante la sesión de lluvias. Sacos con los que tenían que sobrevivir a lo largo de todo el año, hasta que la nueva sesión de lluvias, que comienza en el mes de junio, les vuelva a dar la posibilidad de sembrar y poder cosechar a partir del mes de septiembre. También les roban los cuatro carneros que tienen, las gallinas, etc. La gente está cansada, ya no saben qué hacer. Se están planteando dejar los pueblos e ir a vivir al campo continuamente, pues les roban hasta los ñames (tubérculos) que tienen ya enterrados para la siguiente cosecha. A perro flaco todo son pulgas, dice sabiamente un refrán español. Esperemos que aparte de todos los abusos que sufren por parte de las autoridades, desaparezcan también todos estos amigos de lo ajeno. Por suerte, aunque les quitasen la vida, nos les podrán quitar la fe.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Cuento de Navidad

Recuerdo perfectamente que por estas fechas siempre veíamos alguna versión de este cuento. Un viejo rico, avaro. Se había vuelto huraño y desconfiado a causa  de su riqueza y avaricia. A través de tres sueños acaba convirtiéndose y cambiando su corazón. Por desgracia hay demasiada gente en el mundo así, y no tienen ninguna visita nocturna que les haga cambiar. Pero el otro día bautizamos a un niño, se llama Fernando, no tiene más que quince meses, un niño rechazado por su familia, lo que aquí llaman un niño brujo. ¿Por qué no está muerto? Pues porque conocían a Madeleine, una de nuestras catequistas gando de Siki. Ella tiene un niño de la misma edad. La llamaron y ella se lo quedó, se puso a amamantar a este niño junto al suyo, al final no tenía suficiente leche para los dos y ha acabado en el centro de renutrición infantil con los dos niños. Os puedo asegurar que la situación económica de Madeleine y su marido es de miseria, se les ha caído la casa con las lluvias y no tienen dinero para reconstruirla. Pero cuando se le planteó la cuestión de acoger a ese niño, lo tuvo claro, “es un hijo de Dios y no lo podemos abandonar”. No tiene miedo como el resto, se sabe protegida por el Niño que nos ha nacido, vive una Navidad constante y la vive en la miseria, como lo hizo el Hijo de María. Tuvimos hasta que darle algún trajecito digno para poder bautizar a la criatura, pues no tenía ni para eso. Que gozada vivir la Navidad junto a gente como Madeleine. Feliz Navidad a todos.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Preparar la Navidad

Cuando a finales de noviembre me volví de España, las calles ya estaban iluminadas, las tiendas llenas de luces y cosas que comprar. En la televisión había anuncios que mencionaban la Navidad pero cuyo destino era únicamente vender y vender. Ya se intuían días de gastos y comilonas. Al llegar aquí todo seguía igual, ni adornos, ni luces, pero con la ilusión de prepararse bien para la Navidad. Ya había empezado el adviento y se nota en el ambiente de la gente de las comunidades, confesiones, oraciones por los enfermos, reuniones con los padres que quieren bautizar a sus hijos. Y también hay que decirlo, algún paño con motivo navideño para hacerse alguna ropa nueva para la fiesta. Eso si los que dispongan de unos diez euros para poderse hacer el traje completo. Los motivos navideños no son otros que el Niño Jesús o la familia de Nazareth, no comprenderían ninguna otra decoración de las que usamos por España. El día 24 todos los jóvenes estarán limpiando la Iglesia, instalando el Belén y poniendo alguna decoración por la Iglesia. Esa noche bautizaremos a los niños menores de cuatro años. Todo un acontecimiento que pasa desapercibido para la mayoría de la población que no es cristiana. Os aseguro que los de la comunidad se encargarán de transmitir el sentido profundo de la Navidad con alegría, cantos, cosas compartidas. Los críos y los jóvenes llevan días preparando teatros, cantos y bailes para festejar la tarde del 25. Una buena preparación nos lleva a vivir una buena fiesta.

sábado, 22 de octubre de 2016

Tan cerca y tan lejos

Fernando el primero por la izquierda
 Una de las cosas que siempre se me hacen más difíciles de ser misionero es el día que abrazas y te despides de la gente querida. La distancia es larga, en recorrido y en días de volver a verse. Siempre está esa sensación extraña de saber si es la última vez que abrazarás a ciertas personas, con la manía de creer que serán los más mayores los que a lo mejor no volverás a ver. La muerte la vemos tan lejos y está tan cerca. Esta mañana he recibido la dolorosa noticia de que mi cuñado Fernando ha tenido un infarto, nada más y nada menos que en Laos. Ya no está entre nosotros físicamente, pero siempre estará con nosotros, porque nos dejó todo su amor y cariño y eso no se borra. ¡Cuánto echo de menos no poder estar junto a mi hermana y sobrinos para abrazarles y darles todo mi cariño y apoyo! Pero eso es parte de la vida de un misionero. Tengo la gran suerte de tener mucha gente detrás de mi y poder viajar lo antes posible para reencontrarme con ellos y poder llorar juntos su pérdida. Hay que vivir intensamente cada relación, que no se nos quede nada en el tintero, sólo así viviremos muy cerca del corazón de la gente querida, a pesar de que estemos lejos en la distancia. En la jazz band del cielo se ha incorporado un excelente saxofonista, que siga sonando esa música celestial.

martes, 16 de agosto de 2016

Dura decisión

 El otro día se acercó a la misión la abuela de un niño que había nacido prematuramente. Por desgracia con una malformación llamada eventración. Dicha malformación, en los países ricos, se suele detectar en las ecografías y cuando los niños nacen, el equipo de cirujanos está preparado para operarle y volver a meter todos los intestinos en su sitio. Pero aquí las cosas no funcionan así. Lo primero es que en el hospital donde le hicieron la cesárea a su madre, les dijeron que era una fístula. Eso sí, les dijeron que tenían que llevar al niño al hospital de Tanguieta urgentemente. Hasta el día siguiente no encontraron una moto para coger al recién nacido y volvieron a casa. Cuando nosotros le vimos, lo primero que hicimos fue llamar a la hermana encargada de prematuros del hospital. “Hermana, ¿merece la pena que llevemos al niño hasta allí?” La contestación fue escalofriante. “Podéis enviarlo pero no se va a salvar, probablemente morirá en el viaje”. Decirle a una mujer que todo lo que podemos hacer por esa criatura recién nacida es esperar, resulta duro. Sobre todo resulta duro para los que sabemos que en nuestra tierra ese niño viviría sin más problemas. La mujer, con dolor, dijo que si no se podía salvar, que entonces guardaba el dinero para poder sacar a su hija del hospital. Junto a los de cáritas de la parroquia le dijimos que la ayudaríamos, pero eso no me quitó de la cabeza durante la noche lo injusta que resulta la muerte de esa criatura.