El fin
de semana pasado estuvimos en la primera peregrinación, sólo de niños,
organizada por la diócesis, en el santuario de Nuestra Señora de la Paz. Esta
nueva iniciativa hizo que se doblase el número de niños respecto a otras
peregrinaciones, tuvimos más de dos mil seiscientos niños. A parte de decir que
fue agotador, por su intensidad y animación, debo remarcar que sigue
sorprendiéndome gratamente el ver como estos chavales se movilizan para pasar
dos días juntos. Como llegan en camiones y furgonetas, donde van de pié y pasan
bajo el duro sol un par de horas o tres. Pero no es para jugar al fútbol o cualquier
otro tipo de competición como las que hay en España. Están deseando juntarse
para compartir su fe, sus cantos y bailes a Dios, para poder rezar juntos y
sentir que no están solos o en minoría como les pasa en sus pueblos. No tienen
ninguna pereza a la hora de asistir a la catequesis, o de rezar delante del
Santísimo, y como no, de rezar el rosario por el pueblo comiendo una cantidad
de polvo que se te mete en los pulmones y no te deja casi respirar. Adoran la
fiesta y pasárselo bien, pero no se olvidan de lo esencial que es compartir lo
más profundo y serio que tienen en sus vidas, la fe. Alguno podrá decirme que
es porque tienen pocas opciones, y tampoco tienen otro tipo de distracciones,
entonces no me queda otra cosa que responder, bendita pobreza.
jueves, 16 de febrero de 2017
jueves, 2 de febrero de 2017
Jóvenes desinteresados
El sábado pasado tuve
la alegría de ver como los jóvenes de la parroquia llegaron a la misión para
limpiarla y adecentarla. No era la primera vez que lo hacían, pero hace
bastante tiempo que esto no ocurría si no era por motivo de una reunión o
fiesta. Pregunté a qué se debía el retomar esta acción. Me dijeron que habían
decidido que por lo menos una vez al mes, tenían que hacer este servicio a la
comunidad, y que limpiarían el entorno de la misión y también de la iglesia. Lo
hicieron a conciencia y se reunió un grupo grande. Entre ellos los había de
todas las edades y condiciones. También Romaric, un chaval con una discapacidad
en una pierna y que tiene que andar con una muleta, estaba allí barriendo y
recogiendo. El pasado martes celebramos D. Bosco, santo que dedicó su vida a
los jóvenes y nos pidió que los tratásemos con cariño y paciencia. Aunque no se
puede negar que nos dan disgustos, también se ve que tienen un corazón grande y
desinteresado en muchas ocasiones.
miércoles, 18 de enero de 2017
Robos
| Gilbert desenvainando soja |
Últimamente, y por
desgracia, estamos sufriendo una ola de robos. El mismo día de Noche Buena nos
forzaron todas las puertas de la misión, por suerte no consiguieron robar nada.
Pero aunque eso parezca grave, lo que realmente es preocupante es lo que le está
ocurriendo a los campesinos con los que vivimos. Siempre ha habido pequeños
robos y la gente sufría por eso. Pero en la actualidad nos dicen que la
cuestión empieza a ser de calado. El número de robos está aumentando y a unas
cuantas personas les han quitado todos los sacos de cereales que tenían en el
campo. Sacos que habían cosechado gracias al esfuerzo de toda la familia
durante la sesión de lluvias. Sacos con los que tenían que sobrevivir a lo
largo de todo el año, hasta que la nueva sesión de lluvias, que comienza en el
mes de junio, les vuelva a dar la posibilidad de sembrar y poder cosechar a
partir del mes de septiembre. También les roban los cuatro carneros que tienen,
las gallinas, etc. La gente está cansada, ya no saben qué hacer. Se están
planteando dejar los pueblos e ir a vivir al campo continuamente, pues les
roban hasta los ñames (tubérculos) que tienen ya enterrados para la siguiente
cosecha. A perro flaco todo son pulgas, dice sabiamente un refrán español.
Esperemos que aparte de todos los abusos que sufren por parte de las
autoridades, desaparezcan también todos estos amigos de lo ajeno. Por suerte,
aunque les quitasen la vida, nos les podrán quitar la fe.
sábado, 31 de diciembre de 2016
Cuento de Navidad
Recuerdo
perfectamente que por estas fechas siempre veíamos alguna versión de este
cuento. Un viejo rico, avaro. Se había vuelto huraño y desconfiado a causa de su riqueza y avaricia. A través de tres sueños
acaba convirtiéndose y cambiando su corazón. Por desgracia hay demasiada gente
en el mundo así, y no tienen ninguna visita nocturna que les haga cambiar. Pero
el otro día bautizamos a un niño, se llama Fernando, no tiene más que quince
meses, un niño rechazado por su familia, lo que aquí llaman un niño brujo. ¿Por
qué no está muerto? Pues porque conocían a Madeleine, una de nuestras
catequistas gando de Siki. Ella tiene un niño de la misma edad. La llamaron y
ella se lo quedó, se puso a amamantar a este niño junto al suyo, al final no
tenía suficiente leche para los dos y ha acabado en el centro de renutrición
infantil con los dos niños. Os puedo asegurar que la situación económica de
Madeleine y su marido es de miseria, se les ha caído la casa con las lluvias y
no tienen dinero para reconstruirla. Pero cuando se le planteó la cuestión de
acoger a ese niño, lo tuvo claro, “es un hijo de Dios y no lo podemos abandonar”.
No tiene miedo como el resto, se sabe protegida por el Niño que nos ha nacido,
vive una Navidad constante y la vive en la miseria, como lo hizo el Hijo de
María. Tuvimos hasta que darle algún trajecito digno para poder bautizar a la
criatura, pues no tenía ni para eso. Que gozada vivir la Navidad junto a gente
como Madeleine. Feliz Navidad a todos.
jueves, 22 de diciembre de 2016
Preparar la Navidad
Cuando a finales de noviembre me volví de España, las calles
ya estaban iluminadas, las tiendas llenas de luces y cosas que comprar. En la
televisión había anuncios que mencionaban la Navidad pero cuyo destino era únicamente
vender y vender. Ya se intuían días de gastos y comilonas. Al llegar aquí todo
seguía igual, ni adornos, ni luces, pero con la ilusión de prepararse bien para
la Navidad. Ya había empezado el adviento y se nota en el ambiente de la gente
de las comunidades, confesiones, oraciones por los enfermos, reuniones con los
padres que quieren bautizar a sus hijos. Y también hay que decirlo, algún paño
con motivo navideño para hacerse alguna ropa nueva para la fiesta. Eso si los
que dispongan de unos diez euros para poderse hacer el traje completo. Los
motivos navideños no son otros que el Niño Jesús o la familia de Nazareth, no
comprenderían ninguna otra decoración de las que usamos por España. El día 24
todos los jóvenes estarán limpiando la Iglesia, instalando el Belén y poniendo
alguna decoración por la Iglesia. Esa noche bautizaremos a los niños menores de
cuatro años. Todo un acontecimiento que pasa desapercibido para la mayoría de
la población que no es cristiana. Os aseguro que los de la comunidad se
encargarán de transmitir el sentido profundo de la Navidad con alegría, cantos, cosas compartidas. Los críos y
los jóvenes llevan días preparando teatros, cantos y bailes para festejar la
tarde del 25. Una buena preparación nos lleva a vivir una buena fiesta.
sábado, 22 de octubre de 2016
Tan cerca y tan lejos
![]() |
| Fernando el primero por la izquierda |
Una de las cosas que siempre se me hacen más
difíciles de ser misionero es el día que abrazas y te despides de la gente
querida. La distancia es larga, en recorrido y en días de volver a verse.
Siempre está esa sensación extraña de saber si es la última vez que abrazarás a
ciertas personas, con la manía de creer que serán los más mayores los que a lo
mejor no volverás a ver. La muerte la vemos tan lejos y está tan cerca. Esta
mañana he recibido la dolorosa noticia de que mi cuñado Fernando ha tenido un
infarto, nada más y nada menos que en Laos. Ya no está entre nosotros físicamente,
pero siempre estará con nosotros, porque nos dejó todo su amor y cariño y eso
no se borra. ¡Cuánto echo de menos no poder estar junto a mi hermana y sobrinos
para abrazarles y darles todo mi cariño y apoyo! Pero eso es parte de la vida
de un misionero. Tengo la gran suerte de tener mucha gente detrás de mi y poder viajar lo
antes posible para reencontrarme con ellos y poder llorar juntos su pérdida.
Hay que vivir intensamente cada relación, que no se nos quede nada en el
tintero, sólo así viviremos muy cerca del corazón de la gente querida, a pesar
de que estemos lejos en la distancia. En la jazz band del cielo se ha
incorporado un excelente saxofonista, que siga sonando esa música celestial.
martes, 16 de agosto de 2016
Dura decisión
El otro día se acercó a la misión la abuela de
un niño que había nacido prematuramente. Por desgracia con una malformación
llamada eventración. Dicha malformación, en los países ricos, se suele detectar
en las ecografías y cuando los niños nacen, el equipo de cirujanos está
preparado para operarle y volver a meter todos los intestinos en su sitio. Pero
aquí las cosas no funcionan así. Lo primero es que en el hospital donde le
hicieron la cesárea a su madre, les dijeron que era una fístula. Eso sí, les
dijeron que tenían que llevar al niño al hospital de Tanguieta urgentemente.
Hasta el día siguiente no encontraron una moto para coger al recién nacido y
volvieron a casa. Cuando nosotros le vimos, lo primero que hicimos fue llamar a
la hermana encargada de prematuros del hospital. “Hermana, ¿merece la pena que
llevemos al niño hasta allí?” La contestación fue escalofriante. “Podéis
enviarlo pero no se va a salvar, probablemente morirá en el viaje”. Decirle a
una mujer que todo lo que podemos hacer por esa criatura recién nacida es
esperar, resulta duro. Sobre todo resulta duro para los que sabemos que en
nuestra tierra ese niño viviría sin más problemas. La mujer, con dolor, dijo
que si no se podía salvar, que entonces guardaba el dinero para poder sacar a
su hija del hospital. Junto a los de cáritas de la parroquia le dijimos que la
ayudaríamos, pero eso no me quitó de la cabeza durante la noche lo injusta que
resulta la muerte de esa criatura.
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