sábado, 12 de noviembre de 2011

Va de estrenos

 Esta semana va plagada de estrenos. Me estreno en el mes de noviembre escribiendo en el blog. Luis ha vuelto a la misión, esta vez se estrena su padre haciéndonos la visita y su madre repite. Hemos estrenado un nuevo coche, pues dos de los que tenemos están ciertamente en las últimas. Yo estuve en la bendición y fiesta del hospital diocesano de la diócesis vecina de Natitangou. La gestión la llevan nuestras queridas hermanas franciscanas de la pequeña familia de María. Estas hermanas panameñas llevan aquí diez años y la relación con nuestra misión goza de muy buena salud desde hace años.
 Yo hice de conejillo de indias y la máquina de radiografías que veis en la foto la probamos el día anterior para comprobar que el dolor de mi hombro no era grave. Así que fue un favor en dos direcciones.
 Este hospital de zona viene a ser una aportación para la salud del Atakora bien importante. La maquinaria es de tecnología puntera y la intención es que los profesionales que allí trabajen estén bien formados. Todo ello se logra con ayudas del exterior. Para poneros un ejemplo de cómo está por aquí la sanidad os diré que actualmente el gobierno ha dicho que las cesáreas tienen que ser gratuitas. Pues en el hospital público de Natitangou, el otro día se negaron a hacer una cesárea a una mujer porque no quería pagar. ¿Quién tiene la culpa? Nunca se sabe, pues los médicos dicen que no reciben su sueldo y el gobierno dice que son unos vagos, unos por otros la casa sin barrer.
Bendición de máquina de radiografías
 Ahí vuelve a estar la Iglesia trabajando por los más desfavorecidos sin pedir nada a cambio y dedicando muchos recursos. De hecho el hospital lo han acabado y la catedral la han consagrado sin poder acabarla por falta de presupuesto. Felicidades por el setenta aniversario de la evangelización de la diócesis de Natitangou.

lunes, 24 de octubre de 2011

Al borde del camino

Hace unas semanas, cuando estábamos haciendo nuestras distintas labores por la misión, vinieron a avisarnos que había una mujer al borde del camino que estaba muerta. Era una mujer del pueblo de al lado, de Siki. Efectivamente la conocíamos, se llamaba Felicite y estaba esperando un crío, era de la comunidad católica. Por lo visto había dado a luz esa noche, el crío salió bien, pero ella tenía muchas hemorragias. Como la cosa no se cortaba la subieron a un taxi, pero no a ella sola, sino un taxi de los que va parando por los pueblos y llenándose de gente, animales y distintas cosas. El caso es que no llegó a hacer 6 kilómetros de los 50 que le separaban del hospital más cercano y murió en el taxi. De allí la bajaron y la dejaron al borde del camino. Todo esto ocurrió habiendo parido en la maternidad. Nosotros nos dedicamos a construir dispensarios médicos cuya mayor utilidad es su uso como maternidad. Con eso se han reducido bastante las muertes de las parturientas, pero aun así falta mucho por hacer. El problema es que en los dispensarios, sólo hay una ayudante de comadrona, si hay suerte comadrona, pero no hay médico, no hay material para operar, no hay sangre para hacer transfusiones, etc. Por lo que cuando viene un problema en el parto se suele mandar de manera urgente en un taxi al hospital de referencia. Muchas noches nos toca hacer de ambulancia en la misión pues no hay ningún coche disponible. Aun sabiendo el alto riesgo que corren a la hora de tener hijos, hay que ver con que ilusión llevan sus embarazos, con que alegría reciben la maternidad y que claro tienen que la vida es un regalo. Al niño de Felicite lo han llamado Moisés regalo de Dios. No hace mucho, todavía queda gente con esa costumbre, al niño lo hubiesen abandonado para que muriera por ser el causante de la muerte de su madre. Hay que ser valiente para ser madre, pero en África es jugarse la vida.

miércoles, 19 de octubre de 2011

La amistad verdadera necesita algo más que tiempo

Isidro con sus chavales de Buka

Mi amigo Isidro, sacerdote de la SMA se ha marchado a Niger. Esta es la opción de la SMA española, van a ir a evangelizar aquel país. Me quito el sombrero ante esta opción que hacen, aunque aquí se les echará de menos. Todavía recuerdo el día que nos conocimos, cuando yo estaba recién llegado a estas tierras y mi maleta cayó al suelo. Yo la recogí y le di unos golpes para quitarle algo de la tierra con la que se había ensuciado. Al ser presentado a Isidro, éste dijo, no cabe duda de que eres el nuevo pues todavía te molestas en limpiar la maleta. Esto lo dijo en tono de sorna y guasa. Fue con él con quien baje a arreglar los papeles de residencia y con quien empecé a conocer un poco Cotonou. Me contó su historia y como llevaba unos años solo en la misión de Buka, algo que a mí me parece que ha tenido que ser duro. Me comprometí en ir a hacerle visitas para ir acompañándole de vez en cuando y así lo he hecho a lo largo de este año. Como ya conté, fuimos hasta en bicicleta a verle. Lo cierto es que Isidro y yo somos muy distintos, probablemente en España no hubiésemos llegado a quedar muchas veces, pero aquí aprendes a ir a lo esencial e importante y una vez más, descubres que la amistad no se puede basar en cosas superficiales. Deseo a este buen misionero de Plasencia que siga dando caña allí donde va y moviendo conciencias. Como ya le dije un día, me alegro de esta larga amistad que nos ha unido, pues aunque no ha sido mucho el tiempo, sí ha sido intensa y por eso perdurará.

lunes, 3 de octubre de 2011

Primer día de escuela

Tres alumnas con su material para el primer día de clase

 Por fin hoy ha comenzado la escuela, tanto primaria como secundaria. Digo por fin, porque se suponía que tenía que haber empezado el día 15 de septiembre, pero en este país la seriedad con las fechas no es su fuerte. Aunque en los últimos años ha habido una mejora substancial en cuanto a propuesta educativa, por ejemplo ahora es gratuita toda la primaria, la realidad dista mucho de ser buena. Seguimos teniendo un gran déficit de profesores bien preparados. Por poneros un ejemplo, hay gente dando clase que no tiene ni el bachiller aprobado. Durante el curso, por las circunstancias más variopintas se suspenden las clases con demasiada facilidad. La atención a los alumnos es deficiente, etc. El resultado es que muchos alumnos, aun habiendo aprobado el curso, no tienen el nivel mínimo que les correspondería. Aun así, las cosas van mejorando, hay una propuesta de que en una serie de años todos los maestros sean titulados, pero para eso habrá que pagarles un sueldo digno (de los de aquí) y no tengo claro que esos recursos existan. Todavía estamos sensibilizando a la población e insistiendo en la importancia de que sus hijos vayan a la escuela y se preparen para el futuro. Gracias a Dios cada vez son más los chicos que van a la escuela, pero falta mucho por hacer. Uno de los mayores problemas es la cantidad de chicas que dejan la escuela a muy temprana edad por quedarse embarazadas. A partir de mañana veremos por toda la zona los colores caki del uniforme de todos los alumnos de escuelas públicas. Hoy iban de calle, con el material escolar para el primer día que no es otro que la azada. Sí, una azada cada chaval con la que poder quitar las hierbas de la escuela y adecentar el entorno.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Germain, hombre al servicio de la Iglesia


Germain el día de la fiesta, camisa azul con lunares

El pasado domingo al concluir la eucaristía en Fo Boure los críos me decían que por el pueblo se comentaba que Germain el catequista había muerto. Yo pregunté a Bebeto otro de los tres catequistas de la parroquia y me dijo que algo había oído pero que no me lo podía confirmar. Así que me dispuse a salir hacia Kokabo junto a dos amigas que nos visitan, debía celebrar la segunda misa de la mañana.
 No llegué a partir pues me confirmaron lo peor. No sólo había muerto Germain, sino que Teure, una mujer de la comunidad de Buko también había fallecido y otros dos hombres de nuestra comunidad estaban en el hospital. Una furgoneta de las que atraviesan el país en menos de veinticuatro horas había arrollado tres motos. La última se había estampado contra la furgoneta. Rápidamente cambié mi destino, me dirigí junto al presidente de la comunidad y los otros dos catequistas al lugar del accidente. Allí la imagen era dantesca, pero debíamos estar allí para recoger los cadáveres. Los trajimos en nuestro coche al pueblo y como podéis imaginar estaba todo el pueblo conmocionado. Por la tarde celebramos el funeral y los dos entierros.
 Germain había hecho su formación de catequista en 2008, vivía ilusionado junto a su amigo Bebeto este servicio en la Iglesia. Hombre discreto y servicial que acababa de ser padre, hacía un mes, por cuarta vez. Todavía recuerdo con que ilusión me lo comunicó. La formación de los catequistas dura nueve meses, se van de su casa, con su mujer o marido y demás familia. Durante este tiempo es la comunidad la que cuida de sus campos y sus cosas. Es la propia comunidad quien les presenta para hacerse catequistas. La verdad es que no tenemos muchos catequistas y siempre se agradece la buena disponibilidad.
 Una vez más, ante un acontecimiento como este, me vuelvo a preguntar qué nos está pidiendo el Señor cada día de nuestra vida. Una vez más, cada mañana al abrir los ojos, doy gracias por el regalo de un nuevo día. Una vez más, doy gracias a Dios por poder compartir mi fe con esta buena gente, que a pesar de los muchos sufrimientos que pasan, siempre me dan una lección de Esperanza.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Una visita inesperada

Con las lluvias viene el agua tan necesaria y más mosquitos

 Durante diez días debía estar solo en la misión, quiero decir como sacerdote español, pues aquí la compañía es continua y por supuesto que Dios nunca me abandona. Han sido como siempre días intensos de trabajo y de disfrutar de ello. De hecho esta semana he terminado de conocer la parroquia, todavía me faltaba por conocer la comunidad de Kparo, lo cual hice el pasado martes. La idea era, como siempre, seguir visitando comunidades y celebrando en cada una de ellas. Pero he aquí que el miércoles por la tarde recibí una visita inesperada. Al levantarme de la siesta noté que tenía fiebre, me puse el termómetro y efectivamente tenía 38 grados. Me tomé un paracetamol y aquello en vez de bajar subió a 39 grados. Nos costó todo un día averiguar que pasaba y es que después de ocho meses por estos lares, por fin me ha dado la bienvenida la malaria. Al principio el tratamiento no funcionó, he llegado a tener 40,7 grados de fiebre, así que ayer por la tarde me inyectaron un medicamento que hizo desaparecer la fiebre y empecé con la quinina. En este momento me encuentro mucho mejor aunque débil. Así que haciendo caso a todas las recomendaciones haré bondad y descansaré hasta que esté bien recuperado. Está claro, una vez más, que una cosa es lo que uno quiera y otra muy distinta nuestras limitaciones. Supongo que Dios intenta hacerme ver con esto que soy limitado y debo confiar más en Él.

martes, 6 de septiembre de 2011

Pequeña idea, gran realidad

Los cuatro artífices
 En esta vida es bueno tener ideas, por pequeñas o locas que parezcan, si se emprenden con ilusión y alegría, muchas veces acaban convirtiéndose en grandes realidades. Eso es lo que empezaron algunos buenos amigos del valle de Benasque con alguna ayuda exterior. Se propusieron ayudar a nuestra misión constituyendo algo permanente. De ahí surgió la asociación R.A.F.A (recursos y apoyo Fo Boure Africa), ingeniosos estos chicos con lo del nombre. Para mí todo ha sido una sorpresa, y la verdad es que ha sido emocionante ver la cantidad de gente que se ha unido a la iniciativa y ha colaborado desinteresadamente. Quizá pueda parecer que uno de los momentos estrella fuera el concierto que se realizó en Benasque el día 6 de agosto. Ciertamente fue todo un hito para este proyecto ilusionante. Pero creo que el momento estrella para cada uno de los que han colaborado, es el momento en que en su interior decidió que se podía hacer algo por mejorar este mundo, el momento en que cada uno asumió sus capacidades y posibilidades y las puso a disposición de los chavales de Benín. En esta ocasión estamos destinando el dinero a apadrinar camas para los niños en el hospital de Tanguieta, como bien podéis imaginar las necesidades por aquí son innumerables. Los calendarios solidarios del 2012 son una maravilla y agradezco mi presencia en el mes de octubre. Espero que entre todos podamos hacer que tanto aquí como allí el mundo sea cada vez más justo y pacífico, más lleno de amor, esto es de Dios.