A
mi retorno de vacaciones me he encontrando los caminos de la misión casi peor
que nunca, realmente destrozados. Ya me habían dicho que este año las lluvias
habían caído con ganas, una barbaridad, de hecho hay varios caminos a algunos
de los pueblos que están intransitables, también para las motos. No he podido
llegar a dos celebraciones porque en ambas ocasiones me he encontrado el camino
totalmente cortado por camiones que se habían quedado embarrados y hundidos al
mismo nivel y habían hecho imposible continuar. Tanta lluvia nos fastidia a los
que conducimos, pero como es normal les encanta a los agricultores, aunque
alguno ha sufrido que sus campos quedaran arrasados por corrientes de agua. Sin
lugar a dudas el clima está cambiando y eso lo notan las gentes que se dedican
al campo. Pero en medio de todas esas dificultades y de tener que circular muy
despacio con el coche para no estropearlo, una vez más te encuentras a esta
gente que son capaces de hacer lo que haga falta para poder trasladar sus casas
de un lugar a otro. Auténticos maestros del equilibrio, casi podríamos decir
que es milagroso que lleguen al destino sin perder todo el equipaje. Ellos
están acostumbrados a las contrariedades y no les desaniman.domingo, 30 de septiembre de 2018
Nunca llueve a gusto de todos
A
mi retorno de vacaciones me he encontrando los caminos de la misión casi peor
que nunca, realmente destrozados. Ya me habían dicho que este año las lluvias
habían caído con ganas, una barbaridad, de hecho hay varios caminos a algunos
de los pueblos que están intransitables, también para las motos. No he podido
llegar a dos celebraciones porque en ambas ocasiones me he encontrado el camino
totalmente cortado por camiones que se habían quedado embarrados y hundidos al
mismo nivel y habían hecho imposible continuar. Tanta lluvia nos fastidia a los
que conducimos, pero como es normal les encanta a los agricultores, aunque
alguno ha sufrido que sus campos quedaran arrasados por corrientes de agua. Sin
lugar a dudas el clima está cambiando y eso lo notan las gentes que se dedican
al campo. Pero en medio de todas esas dificultades y de tener que circular muy
despacio con el coche para no estropearlo, una vez más te encuentras a esta
gente que son capaces de hacer lo que haga falta para poder trasladar sus casas
de un lugar a otro. Auténticos maestros del equilibrio, casi podríamos decir
que es milagroso que lleguen al destino sin perder todo el equipaje. Ellos
están acostumbrados a las contrariedades y no les desaniman.miércoles, 25 de julio de 2018
Alejandro
Cuando llegué por estas tierras, fui acogido en la
parroquia de Bembereke por Alejandro, burgalés, amante del vino de su tierra
por encima de cualquier otro, sacerdote de Oviedo, que estaba solo en esa
inmensa parroquia. Hombre cordial, de acogida exquisita, siempre atento a las
necesidades de cualquiera. Estos años compartidos han dado fruto a una amistad
sincera, lo que no quiere decir que no tengamos diferentes maneras de ver las
cosas, y que no hayamos “discutido” más de una vez por “cómo” hacerlas. Pero lo
que jamás podré decir a Alejandro es que no haya realizado su labor con todo el
corazón, todo el cariño y toda su entrega, pues eso sería faltar a la verdad.
Después de catorce años, ha tomado una decisión que a mi parecer es prudente,
vuelve a su diócesis de Oviedo a seguir haciendo misión. Como el dijo el día de
su despedida, siempre ha llevado a África en el corazón y la seguirá llevando. Gran
orador y amante de la buena conversación, hombre bien formado y entusiasta del
movimiento cultural cristiano, me ha regalado grandes reflexiones que siempre
me han llevado a cuestionarme mis posturas ante la realidad. Doy gracias a Dios
por habernos hecho encontrarnos en el tiempo y haber podido compartir con él estos
años. En broma, al hacer una excursión y ponérsele el pelo rojo por la tierra,
yo le llamé Pumuki pues es bajito y se parecía al duende. Pero es de esos
duendes, que aunque tenga cara de trasto, da buenos consejos.
miércoles, 4 de julio de 2018
El dinero a toda costa
Últimamente
andan las cosas un poco revueltas por nuestro entorno. La conclusión no puede
ser otra que cuando el dinero te coge el corazón, todo deja de importarte y no
respetas ni la vida humana. Por la zona han vuelto con fuerza las acusaciones de
brujería, tienen costumbre de acusar a
gente que está intentando salir de la miseria, luchando por sus vidas y sus
familias y que están consiguiendo ahorrar un poco de dinero. Normalmente ganado
con mucho esfuerzo y sudores. Los celos son malos compañeros y siempre hay
gente envidiosa que utiliza a algún tercero para hacer acusaciones de brujería,
normalmente niñas que caen al suelo, tiemblan y gritan. Luego influidas por la
persona celosa o por alguien del entorno, comienzan a hacer las acusaciones. Hemos tenido,
una semana, en casa del cocinero de la misión, a una mujer protegida pues la
habían amenazado con matarla. Hace unas semanas, en un pueblo que pertenecía a
nuestra parroquia, mataron a un hombre a palos, también acusado de brujo. La
policía está siguiendo el caso, pues los que provocaron la acusación, y estaban
a la cabeza de los que pegaron la paliza, resulta que tenían deudas con él, nada
mejor que eliminarle para cancelar las deudas. Si te acusan de brujería y das
dinero, quedas libre de la acusación. Pero hay un nuevo fenómeno que es todavía
más doloroso, el otro día desapareció un niño de cuatro años en un pueblo
cercano. A los días encontraron colgando de una cuerda, que estaba en un árbol,
un saco. Al abrirlo encontraron el cuerpo del niño sin la cabeza. Parece ser
que hay unos señores, llamados gaiman, que se dedican a hacer una serie de
celebraciones y sacrificios, cosa hasta ahí normal en el entorno, pero que en
su caso lo hacen con sangre y vísceras de niños pequeños y de chicas jóvenes.
Resulta que no es el primer niño que desaparece. Esta gente es muy rica, pues para
hacer este tipo de sacrificios humanos exigen muchísimo dinero. La ignorancia
de la gente, la desesperación por alguna enfermedad o problemas familiares, o
simplemente el mal por el mal, hacen que los gaiman se aprovechen para
enriquecerse sin escrúpulos. En medio de toda esta barbarie, los chicos siguen
alegres y con la esperanza de un futuro mejor. Ya han empezado sus vacaciones
que consisten en ir a ayudar al campo para el sustento familiar.
viernes, 22 de junio de 2018
La retaguardia
El
otro día hicimos la habitual reunión de catequistas y presidentes, pero esta
vez invitamos a sus mujeres a participar. La idea era agradecerles que fueran
apoyo para sus parejas, y que tuvieran que soportar el peso de la casa ellas solas,
cuando los catequistas o presidentes tenían reuniones de formación, trabajo en
la comunidad, etc. Abrimos un diálogo interesante donde compartieron sus
alegrías y dificultades. Pero todas estaban orgullosas de poder colaborar.
Muchas veces hemos agradecido a los catequistas y presidentes su abnegada labor
para sostener nuestra Iglesia, pero ellos no podrían hacer nada si en casa no
estuvieran ellas. Finalizamos con una comida festiva que a todo el mundo
agradó.
Tenemos la costumbre de agradecer las cosas
solamente a la persona que es más visible, sin darnos cuenta que en la mayoría
de las ocasiones, siempre hay alguien en la retaguardia cuidando de su vida, la
de los suyos y apoyándole en las cosas más básicas y en las más exigentes.
Tanta y tanta gente que hay en el mundo haciendo esa labor callada, discreta,
pero tan necesaria.
Muchas veces se habla de los misioneros como
protagonistas de algo muy especial, cuando en realidad hay mucha gente, tanto
aquí, como allí, que están sosteniendo toda nuestra labor y haciendo posible
que podamos desarrollar nuestro trabajo. A todos los que formáis la retaguardia
de uno u otro modo, gracias.
sábado, 2 de junio de 2018
Encuentros
![]() |
| Foto tomada el año pasado en Parakou |
Hace unos días celebraron de nuevo el encuentro
propiciado por la fundación Salvador Soler, este año tocaba en España de nuevo.
Es un “buen lugar” donde los misioneros, clero beninés, religiosas de los dos países,
representantes de la iglesia evangélica y distintas organizaciones no gubernamentales
que ayudan en Benín, nos encontramos para compartir experiencias y trabajos
realizados, con la idea, y es lo más importante, de sentirnos unidos y echarnos
una mano en las distintas tareas que realizamos. Por desgracia muchas veces
pecamos de demasiado individualismo, y lo importante es mi misión y lo que yo
hago, y nos preocupa incluso compartir quienes son nuestras fuentes de
financiación. ¿La razón? Miedo a que esas instituciones o personas compartan
sus recursos con otros y nos dejen a nosotros sin recursos. Quizá miedo a que
nos quiten el protagonismo. Por encima de todo está el saber que tenemos una
labor común, que el único sentido de nuestra presencia aquí es el Evangelio,
que da vida, devuelve dignidad a los pisoteados por la miseria y las
injusticias, y que nos hace vivir y sentirnos como hermanos. Por eso los miedos
han caído y en estos años en los que Ramiro nos ha propuesto encontrarnos, las
reuniones han sido un éxito y muy enriquecedoras. En Benín esperamos el segundo
encuentro por estas tierras con ilusión, hay demasiados desencuentros en
nuestro mundo y en nuestra vida como para desaprovechar estas ocasiones.
miércoles, 23 de mayo de 2018
Si se quiere, se puede
lunes, 30 de abril de 2018
Reunión de parejas
Hace unos días organizamos una reunión de parejas. Les
juntamos un viernes por la tarde y un sábado. La idea era tratar los conflictos
de pareja y familiares. Para lo que el ponente, les propuso por la tarde hacer
un cara a cara. Tenían que estar en pareja cara a cara y hablar de las cosas
que les preocupaban, que no iban bien entre ellos, o cosas a mejorar. Para esta
gente, el ponerse a hablar hombre y mujer de esa manera es algo inusual, y en
ocasiones casi imposible. Los que lo hicieron estaban muy agradecidos a la
propuesta, pues les había ayudado mucho y habían estado unas cuantas horas
haciéndolo. Otros no llegaron a animarse a hacerlo, y al oír las otras
experiencias se arrepintieron. Concluyeron que el diálogo y aprender a
escucharse era importantísimo para la vida de pareja y familiar. Pero ahí no
acabaron las sorpresas, en esta ocasión fue el ponente el que quedó sorprendido
al enterarse que por estos pueblos el hombre y la mujer siguen durmiendo
separados en su gran mayoría y que sólo se juntan para tener relaciones. Uno de
los motivos que dieron fue que las mujeres, cuando tienen la menstruación, pueden
contaminar al hombre y hacer que pierdan salud por ejemplo. El ponente, que
también es baribá, no salía de su asombro y por supuesto les instruyo para que
dejasen esas creencias absurdas. Participaron unas ochenta y cinco personas,
pues alguno se vió obligado a venir sin su pareja, pero no quería perderse la
riqueza de este encuentro. Fue un ambiente festivo y formativo que agradecieron
los del grupo familia y que esperamos poder volver a repetir.
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