martes, 31 de marzo de 2020

La vida se abre camino


Mucha gente pregunta si el famoso bicho ha llegado aquí y también sobre qué medidas se están tomando para frenarlo. Lo cierto es que la información-desinformación que tenemos a cerca de cómo esta pandemia está afectando en Benin es escasa. Es difícil creer los datos oficiales que nos dan, sólo seis contagiados en todo el país, todos venían de fuera, todos evolucionan favorablemente, nadie ha muerto o va a morir. Pero a la vez han cerrado diez alcaldías del sur, se pide a la gente que no haga muchos viajes, están enviando mensajes para protegerse y recomendando quedarse en casa. En todos los países que nos rodean, las cifras son superiores y todos tienen muertos por el virus. Por el momento la gente no es consciente de la que se nos puede venir encima, es cierto que están acostumbrados a lidiar con infinidad de enfermedades, y mucho más familiarizados a lidiar con la muerte que cualquier ciudadano europeo. Tienen soluciones para todo, de hecho ya les dije que el sodabi (aguardiente local) y la pimienta no protegían de esta enfermedad, se echaron a reír, no podía ser de otra manera. No respetan lo de no juntarse y siguen haciendo vida normal. Si guardas las distancias y les dices que tengan cuidado, piensan que tienes miedo, nunca que seas prudente. En esta ocasión la Iglesia se adelantó al gobierno y nos pidieron que cerráramos las iglesias hace diez días, el gobierno no había cerrado nada. Ayer fue el primer día en el que se cerraron los centros educativos, y eso que era un clamor popular el que se cerrasen desde la semana pasada. Como casi siempre, el argumento para no cerrar las cosas era el económico. Aquí es imposible confinar a la gente en sus casas, simplemente porque no tienen casas donde poder confinarse, ni medios. Nada tiene que ver el modo de vivir de esta gente con el de Europa, no hay supermercados donde comprar alimentos, no hay agua en las casas, hay que ir a buscarla al pozo o la fuente común si tienen suerte. Por lo que en lo que insistimos es en que guarden la distancia y que se laven mucho las manos con jabón, si conseguimos eso, ya habremos conseguido mucho. Pero la vida se hace, por obligación, en la calle, en los pequeños mercados de cada pueblo. La última celebración que hice con fieles fue en Tume, en la capilla de la visitación, donde un dibujo recuerda el encuentro entre Isabel y María, están abrazándose. Todos volvemos a soñar en el día en que podamos abrazarnos. Aprovecho para recordar que cada día hay que abrazar la Vida, dar gracias por el nuevo amanecer, y saber que la Vida sigue abriéndose camino en medio de los tiempos más dolorosos y duros.

viernes, 28 de febrero de 2020

El Troco

Jesús junto a Paul disfrutando de ofrecernos una paella, 2012
Jesús Fernández de Troconiz, el Troco, nos dejó con el corazón encogido el pasado día 8 de febrero. No se encontraba bien, y había decidido irse a España a restablecerse para poder seguir ayudando, desde la limitación de su capacidad pulmonar, a hacer la animación misionera. Pero esta vez fue la definitiva, y en realidad lo que él deseaba. Había dejado su vida en África y aquí quería encontrarse con el Señor. Cincuenta y un años de vida dedicada a esta tierra, a sus gentes. Hombre acogedor, que sabía escuchar y dar buenos consejos. A ningún misionero le faltaron sus cuidados cuando los necesitó. También sabía regañar y mandar, una semana antes de morirse me dijo, “yo he mandado toda mi vida y así será hasta el día de mi muerte”. Y así fue, recordaba junto a Roberto Carlos, el diácono que le acompañó en la clínica sus últimos días, que no hacía nada más que darle órdenes, nos reíamos por eso. Ángel, compañero y amigo ha estado junto a él estos últimos años, le ha tocado salir pitando de la misión para llevarle al médico cuando le daban crisis, y también ha sabido ser dócil y obediente a Jesús. Pero me decía el otro día “cuanto he aprendido de él”. Estuvimos hace unos días comiendo con ellos y nos dejó de nuevo tocados el ver como Jesús cuidaba y mimaba a su compañero y amigo Guillermo, el cual es vegetariano. Para todos los demás había buena carnaza, aunque se quedó un poco dura y Jesús se llevó un gran disgusto. Para Guillermo había preparado una gran ensalada, le hizo sentarse al lado suyo y se aseguró que comiera bien y de todo, decía que estaba demasiado delgado. Jesús era así, le gustaba desvivirse por todo el mundo y tenía metido hasta los tuétanos la importancia que se da a la acogida en estas tierras. Espéranos en el cielo y prepáranos una gran acogida como tú sabes hacerlo.

jueves, 30 de enero de 2020

Enamorado


 
Jacques a la entrada de su primera choza en Fô-Bouré 1971
La semana pasada estuvimos de ejercicios espirituales los sacerdotes que trabajamos en la diócesis de N´Dali. El que dirigió los ejercicios fue el padre Jacques Julia, fundador de la parroquia de Fô-Bouré el 15 de agosto de 1971. Tuve la oportunidad de charlar un buen rato con él, y como es lógico me preguntó por la parroquia y sus gentes. Nos contó un poco su historia y nos confesó que los años de misionero que con más cariño recordaba, fueron los dieciséis años que estuvo en Fô-Bouré. Sigue sorprendiéndome y dándome cierta envidia aquella primera evangelización. Sigue maravillándome las condiciones en las que vivían los misioneros. Carecían de casi todo, pero eso no les hacía parar en su labor cotidiana. Muchos dejaron su vida en estas tierras, la mayoría por enfermedades que aquí no se podían curar. Auténticos héroes, o mejor dicho, locos por el Evangelio, auténticos enamorados de aquello que intentaban vivir lo más fielmente posible. Con 84 años me sorprendió la gran memoria que tiene Jacques, su salud ya no le acompaña, sobre todo una enfermedad que tiene en los ojos que le está dejando ciego. Tiene que ir a Francia a hacerse una revisión y tiene miedo de que no le dejen volver. En la actualidad no realiza una labor descomunal como antes, pero tiene sus pequeños proyectos y su pequeña comunidad a la que atiende. Lo que no ha disminuido ni un ápice es su amor por esta tierra y estas gentes, por lo que quiere seguir sembrando la Palabra de Dios.

lunes, 30 de diciembre de 2019

Economía familiar


Desde la diócesis este año le han querido dar un impulso a la pastoral juvenil, y con ese motivo nos han propuesto a las parroquias desarrollar un tema cada mes. En el mes de noviembre el tema a desarrollar era sobre la economía. Gracias a Dios tenemos en la parroquia un chico que ha estudiado económicas y le pedí que diera esas charlas de formación. La perspectiva desde la que las hemos hecho es hablando de una economía de base, de cada casa. Por desgracia nuestra gente vive al día, muchas veces pidiendo dinero por adelantado. Como podéis imaginar, los que prestan dinero no suelen ser almas de la caridad y buscan beneficios enormes, por lo que los paisanos, una vez recolectado todo el fruto de la tierra y después de pagar deudas, se quedan muchas veces con una mano delante y otra detrás, para empezar de nuevo a pedir préstamos que les es imposible devolver. Tampoco son muy duchos a la hora de saber prever los distintos imprevistos que puedan venir lo que aumenta su pobreza. Una manera de solucionarlo es darles un poco de formación y abrirles los ojos y el entendimiento para que sean capaces de gestionar lo poco que tienen de una manera más eficaz. No sabíamos que repercusión tendrían las charlas, pero lo cierto es que no sólo asistieron jóvenes, también la gente de más edad. Todos quedaron satisfechos y agradecidos, de hecho nos hemos visto obligados a dar esa charla en más foros, pues la gente la demanda. Que todo sirva para poder mejorar un poco la vida de esta gente, que no creo que lleguen a ser ricos, pero que cuidando un poco las cuentas de cada día podrán llegar a hacer cosas que ni se imaginan. Deseando a todos los que seguís este blog que el año que va a empezar traiga más justicia y paz a nuestro mundo.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Misioneros

Siempre que pensamos en los misioneros y en su importancia, pensamos en esa gente que ha salido de Europa o Norte América para ayudar en los países más empobrecidos de la tierra y llevar la Buena Noticia. El pasado mes de octubre hubo una convocatoria especial para recordarnos a todos, que la misión es una labor de cada bautizado. El último domingo de octubre nos juntamos las parroquias de Sinende y Fô-Bouré para meditar, rezar y celebrar nuestro ser misionero. La respuesta de la gente fue espectacular, la alegría de estar juntos, se sentirse familia, de saber que queda mucho por hacer. Ser conscientes de que hay una Buena Noticia que anunciar, y de que hay que dar testimonio de ese Amor que Dios ha sembrado en cada uno de nuestros corazones, podía sentirse durante la tarde del sábado y la mañana del domingo en el que tuvo lugar nuestra peregrinación misionera. Nuestra gente sencilla y empobrecida, entiende perfectamente que su vida tiene mucho más sentido cuando son solidarios, capaces de dar su tiempo y su vida por los otros, y también cuando son capaces de compartir los pocos recursos de que disponen. Les llena y les hace felices. Estos misioneros que hay aquí son los que nos evangelizan a los que venimos de fuera. Dios ya estaba presente en medio de estas gentes antes de nuestra llegada.

jueves, 31 de octubre de 2019

El alcohol


 Un gran problema entre muchos hombres y jóvenes de nuestra zona es la ingesta excesiva de alcohol. De hecho el alcoholismo es una realidad, por desgracia, demasiado frecuente. Podemos dar mil explicaciones al por qué de este fenómeno, falta de motivaciones, ningún entretenimiento, cuestión un poco cultural. En el caso de los jóvenes, pues los mismos motivos que en España, por hacerse el mayor al principio, pasarlo bien, desinhibirse; a lo que hay que añadir, que muchos no tienen grandes expectativas de futuro cuando salen de la universidad. El mayor problema es que no está mal visto socialmente, e incluso les hace gracia ver a los borrachillos de turno. Les dan dinero para beber, pero no se lo darían para comer.
En medio de este clima, debo decir, que gracias a Dios, hay gente que quiere salir de este problema, que se hacen conscientes de lo grave que es, y que han puesto los medios para dejar de beber. Hay dos catequistas que llevan más de un año sin probar una gota, y hace poco otro más también ha dejado la bebida; estos son ayudados por un catequista de otra parroquia que sufrió la misma adicción y que ya lleva muchos años sin probarlo.
Dos jóvenes de la parroquia, que se encontraban realmente hundidos y en una situación límite, por fin pidieron ayuda. Les hemos comprado un tratamiento a base de infusiones y otros productos naturales que venden en un centro de rehabilitación en Cotonou, y les hemos enviado a otra misión, donde los compañeros, muy amablemente, los han acogido y les están siguiendo de manera estricta para que no beban. Por supuesto, durante el tiempo que están allí, van charlando con ellos y trabajando de dónde viene el problema. Es una gran alegría para toda la parroquia.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Musa y Clementine

Hace poco tuve la alegría de casar por la Iglesia a Clementine con Musa, una boda mixta o de disparidad de cultos. Musa es musulmán y ha aceptado que su mujer se case con él por el rito católico, de hecho lo ha aceptado muy bien. Ha asistido a todas las reuniones que le hemos propuesto y acepta que Clementine eduque en la fe católica a sus hijos. Es algo que debería ser normal, aceptar a la persona que quieres con todo lo que es y cree. Pero aquí es un hecho extraordinario, sobre todo si se trata de una pareja joven. Muchas veces no es culpa del chico, sino que su familia es la que suele obligar a convertirse al islam a la chica. Por eso dimos las gracias durante la celebración a Musa, por querer y respetar las creencias de su mujer, porque seguro que esto le habrá traído más de una discusión con su familia. La comunidad estaba encantada, son pocos y este hecho les anima a ver que se pueden cambiar ciertas mentalidades. Y si valiente ha sido él, valiente ha sido ella, pues se ha mantenido firme en sus creencias, no se ha dejado influir ni amedrentar por la familia política. De hecho esta boda estaba prevista para principios de julio y la hemos acabado haciendo a primeros de septiembre. El camino no ha sido fácil, pero ha merecido la pena. Cuanto mejoraría el mundo si fuéramos capaces de anteponer el respeto y el amor al otro por encima de nuestros propios deseos.